Una mirada a la innovación en base a los procesos

Kristina Martínez, Coordinadora de Productividad en Construcción de Bechtel
Kristina Martínez, Coordinadora de Productividad en Construcción de Bechtel

La industria de la construcción ha sido tradicionalmente percibida como uno de los sectores menos innovadores del mercado. En un mundo de topografía con tecnología láser e impresoras 3D de hormigón, esta industria ha experimentado cambios mínimos en la ejecución de proyectos. Sin embargo, la naturaleza competitiva del sector exige que las compañías innoven a fin de satisfacer las necesidades del cliente y de aumentar la productividad. Este artículo observa la forma en que la innovación se relaciona con el sector de la construcción, destacando los desafíos específicos de la industria bajo la perspectiva de recientes proyectos de Bechtel.

Pese a que los sectores de la innovación cuentan con grandes presupuestos asignados a la investigación, el modelo de desarrollo de proyectos y las relaciones contractuales inherentes a la construcción dan preferencia al retorno de ganancias a corto plazo. Sin embargo, la necesidad de innovación permanece latente.

Ya que la innovación tiene el potencial de generar mejoras duraderas de acuerdo a las necesidades del cliente, son las condiciones competitivas del mercado las que impulsan la necesidad de innovar. Por ejemplo, contar con energía limpia en Norteamérica llevó a un cliente a requerir la construcción de la planta termosolar más grande del mundo. Este proyecto incluyó la construcción de una línea de montaje automatizado, el primero en su tipo, la instalación de torres receptoras solares de 137 m y la instalación de más de 173 mil espejos controlados por computador. Aunque, anteriormente, se había llegado a controlar espejos similares en una escala más pequeña, ningún proyecto había alcanzado esta magnitud. En este caso, la necesidad del cliente por contar con energía renovable dio forma a la distribución de los recursos destinados a la innovación.

Aunque las frases “primera en su tipo” y “la más grande del mundo” a menudo llaman la atención, la verdadera innovación ocurre en los espacios entre la tecnología y los procesos existentes. En el caso del proyecto de instalación de paneles solares, el mayor impacto de innovación estuvo en el desarrollo de un método de construcción de la línea de montaje que permitió que los rangos de instalación superaran las metas en un 60 por ciento.

Desde paneles solares hasta concentradoras de cobre, la construcción se clasifica en una serie de fases de procesos y el éxito depende de contar con los recursos para gestionar la integración de nuevas tecnologías en los procesos existentes. En los proyectos Bechtel, los expertos en Six Sigma y los ingenieros en productividad utilizan diagramas de procesos, análisis de ciclos de tiempo y muestreos de actividades con el objetivo de generar mejoras continuas de los procesos.

A pesar de contar con las más recientes herramientas para gestionar los cambios, la innovación siempre tiene un factor de riesgo. Además de las incógnitas asociadas a las nuevas tecnologías, los riesgos también incluyen el clima, la ubicación y las relaciones con los socios. Además, estos riesgos son generalmente únicos para cada proyecto, dificultando la repetición de los esfuerzos anteriores para mitigarlos. La superación de estos desafíos depende de la comprensión de los fundamentos de la construcción, los mismos que aplican a los proyectos de energía en Norteamérica también aplican aquí en Chile, en los proyectos mineros de la región.

Las medidas fundamentales para mitigar estos riesgos incluyen asignar a tiempo los equipos de apoyo, el almacenamiento estratégico de los materiales, asegurar un amplio suministro y ubicación adecuada de los repuestos y herramientas para evitar el levantamiento de polvo en el sitio, una planificación logística minuciosa y fomentar fuertes lazos con entidades subcontratistas.

Con el fin de adaptarse a las condiciones cambiantes del mercado, tanto los clientes como los contratistas deben innovar para mantener cada uno su ventaja competitiva.

La innovación dentro de la industria de la construcción se debe medir no solo por el número de tecnologías implementadas, sino que por la integración fluida de estas tecnologías en la progresión existente de las fases, decisiones y transferencias que ocurren durante el ciclo de vida de un proyecto. Para ese fin, el cambio puede estar unido al riesgo, pero las mayores amenazas están en los espacios entre lo viejo y lo nuevo. El reconocimiento de que el éxito depende de contar con las herramientas para gestionar la integración de nuevas tecnologías permitirá a los contratistas continuar satisfaciendo las necesidades evolutivas de la industria.

Post Author: Fabiola Garcia Sanders