Tendencias de productividad en los últimos 20 años

Paige Wilson, general manager, Americas, Mining & Metals, Bechtel
Paige Wilson, gerente general Bechtel M&M Américas

Desde el año 2000, los proyectos mineros greenfield han mostrado una tendencia progresiva en la disminución de la productividad de un 30 por ciento. Este índice de productividad considera las horas directas utilizadas para la instalación de los distintos materiales y equipos y otorga una visión rápida de la eficiencia por proyecto.

En adición al efecto negativo de la reducción en productividad en construcción, el desempeño de la ejecución de proyectos mineros ha decaído, deteriorando las tendencias en términos de costos y programas.

Un artículo de McKinsey & Co., “The Construction Productivity Imperative” (Julio, 2015) describe que estas dos tendencias son recurrentes y se amplifican en proyectos cuya inversión supera los dos mil millones de dólares. En este caso, los proyectos finalizan con un 80 por ciento sobre el costo y un atraso de 20 meses en promedio.

Con el descenso de la ley de mineral, los proyectos mineros deben ser construidos para tratar una producción mayor y así lograr una economía a escala. Sin embargo, aunque el enfoque durante el último periodo del auge minero fue aumentar la capacidad lo más rápido posible, mejorar la productividad no formó parte de las áreas de esta perspectiva. Esto ha cambiado.

El tiempo y la información requerida para apoyar la aprobación del proyecto y permisos han incrementado, combinando una mayor cantidad de costos para el agua y la energía, lo que ha contribuido a hacer los proyectos mineros cada vez más complejos.

A nivel de proyectos, los esfuerzos se concentran en reducir/optimizar los costos de inversión y aplicar tecnología para elevar la disponibilidad de las plantas, focalizándose en aspectos de mantenibilidad y operatividad.

Creemos que la productividad y competitividad en la construcción de proyectos mineros puede mejorar si cambiamos nuestro enfoque hacia la utilización de capital. Típicamente, la productividad mide la cantidad de recursos necesarios para obtener una unidad instalada. Si bien es cierto que los resultados esperados pueden lograrse si se realiza la ejecución apropiada. Esta medida es limitada en sí misma en la evaluación del impacto en la reducción de costos. Lo que buscamos es mejorar el gasto capital en todas las áreas del proyecto y las funciones de ejecución a través del ciclo de desarrollo del proyecto, con el objetivo de disminuir la intensidad del gasto capital (dólares por unidad de capacidad). La productividad en construcción es parte de esta ecuación.

Mejorar la productividad es una obligación de todos nosotros para mejorar el valor agregado a nuestros clientes. También es un desafío significativo. Estamos seguros que la ejecución integrada (Ingeniería, Adquisiciones, Planificación, Construcción) contribuyen a maximizar el logro y beneficios de una productividad mejorada.

Como constructores, debemos implementar continuamente las mejores prácticas e iniciar la planificación de la construcción en etapas tempranas del proyecto.

No olvidemos nunca que un mega proyecto es una serie de proyectos pequeños. Si no perdemos esa perspectiva, nos aseguraremos de mantener el proyecto simple en todas sus etapas, facilitando la interacción continua de ingeniería, adquisiciones y construcción.

 Recordemos que los resultados positivos requieren de una colaboración continua con los clientes y socios estratégicos para el desarrollo exitoso de nuestros proyectos.

Post Author: Fabiola Garcia Sanders