Seguridad en derrumbes: Prevención en la faena

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Los derrumbes son parte de la construcción y operación de un proyecto minero. Acompañan la actividad, por lo tanto su prevención es fundamental.

El Reglamento de Seguridad Minera del Sernageomin obliga a las empresas mineras a avisar a la brevedad los accidentes o hechos relacionados a estos sucesos.

Como tendencia, se presentan los procesos automatizados de fortificación, los cuales evitan exponer a los trabajadores ante un eventual desprendimiento de roca.

Fabiola García S.
Periodista Construcción Minera & Energía

Es un tema de cuidado. Los derrumbes amenazan la vida de contratistas y trabajadores ya sea en la construcción de un proyecto minero o bien en la operación de este. Como son parte de la labor en una faena minera, las medidas de seguridad nunca estarán demás.

Para precisar, derrumbe se define como rotura de material pétreo debido a sobre deformaciones de sus límites plásticos o elásticos, provocando su caída.

De acuerdo con los datos del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), entre el 2000 y el 2016 los accidentes asociados al desprendimiento de rocas provocaron 169 trabajadores fallecidos, lo que representa el 32% de la fatalidad en el sector y la principal causa de muerte en el rubro.

En tanto, en el Artículo 168 del Reglamento de Seguridad Minera del Sernageomin (DS Nº 72 de 1985 junto al DS Nº 132 de 2002 del Ministerio de Minería) se expone este tema bajo dos perspectivas: “Los derrumbes se permiten como parte programada y controlada de un método de explotación aprobado por el Servicio”, señala el reglamento.

Mientras que “se prohíbe aceptar, en forma sistemática u ocasional, el uso de derrumbes accidentales, siendo obligatoria la prevención de estos últimos”, se indica a continuación.

Asimismo, el Artículo N°393 “prohíbe el emplazamiento de campamentos en proximidades de cauces de agua o sus afluentes, o en áreas con potencialidad de derrumbes y/o aluviones”.

En cuanto a la comunicación de estos sucesos, la empresa minera deberá informar inmediatamente a la correspondiente Dirección Regional del Servicio los accidentes que hayan causado la muerte o lesiones a uno o más trabajadores. Así como también respecto de los hechos como incendios, explosión, derrumbes, estallidos masivos de rocas, colapso de acopios, contingencias ambientales, intoxicaciones masivas y otras emergencias que hayan requerido la evacuación parcial o total de la mina u otras instalaciones, relata el Artículo 625 del mismo reglamento.

En este punto, además de las técnicas tradicionales de explotación minera, la introducción de procesos automatizados resulta clave a la hora de apuntar a una minería cuyas estadísticas sean “cero accidentes”. A continuación, la visión de distintas entidades referentes en materia de seguridad ante derrumbes.

Seguridad en la mecanización
De acuerdo con Arturo Cares, gerente de Prevención de la ACHS, los accidentes por caídas de rocas se deben a diversas causas; sin embargo, es probable que en su gran mayoría se deban a un deficiente proceso de acuñadura o fortificación. “Por esta razón las principales acciones que se deben implementar para evitar este tipo de accidentes radican en la correcta realización de estas actividades”, afirma.

El experto explica que ambas actividades son de alto riesgo al momento de realizarse y por lo tanto un factor preventivo fundamental radica en la correcta supervisión del proceso y en el entrenamiento de los trabajadores que deben realizar esta labor.

“Adicionalmente y dado el carácter dinámico del desarrollo minero, es necesario implementar sistemas de evaluación permanente del estado de las excavaciones, identificando la presencia de grietas o fracturas, presencia de humedad, fallas en el sistema de fortificación, deformaciones, entre otros. Junto con lo anterior es necesario establecer protocolos de señalización de áreas de riesgo asegurándose que los trabajadores identifiquen dichas señales convenientemente”, añade Cares.

Consultado respecto de las tendencias en prevención de derrumbes, el experto indica que dado el nivel de riesgo que presenta esta actividad los principales avances radican en la implementación de tecnología que evita la realización de los procesos de acuñadura en forma manual e idealmente integrando esta actividad al proceso de fortificación.

“Producto de lo anterior, hoy existe una interesante oferta de equipos mecanizados para instalar mallas y pernos en forma simultánea, labores que antes debían ser ejecutadas separadamente y casi siempre de forma manual, evitando de esta forma exponer a los trabajadores al riesgo de caída de rocas o planchones. Estos equipos se encuentran en operación en algunas faenas mineras del país”, explica.

Otro elemento que complementa el proceso de fortificación es la aplicación de hormigón proyectado, cuyo objetivo es asegurar la cohesión de la excavación, actividad que también ha presentado un avance importante en términos de su mecanización mediante equipos que permiten la proyección del hormigón a distancias cercanas a los 20 metros. Junto con lo anterior otro de los avances que se ha registrado es el de complementar la aplicación de hormigón con fibras, tal que en su conjunto se logre una función similar a la instalación de mallas en forma independiente, informa el ejecutivo.

“Aunque no corresponde a un avance tecnológico propiamente tal, es importante mencionar el avance que ha registrado el Sernageomin en materia de fiscalización y asesoría que entrega especialmente a los pequeños productores, los que requieren un importante apoyo y entrenamiento para el desarrollo de sus actividades”, comenta. “No obstante, aún existe un espacio importante para la innovación en esta materia, cuyo objetivo fundamental radica en evitar que los trabajadores se expongan a este riesgo que tantos accidentes ha causado en nuestro país”, finaliza Cares.

Estudio de suelos
Desde la Mutual de Seguridad CChC, David Flores, asesor SSO (Seguridad y Salud Ocupacional) de la Operación Los Bronces, entregó las claves para la prevención en esta materia. Lo básico es la determinación del modelo geotécnico (tipo de roca, competencia de esta, morfología, determinación de esfuerzos), para luego determinar las medidas de control geomecánicas de fortificación, inspección visual y acuñamiento manual o con equipos mecanizados. A continuación los detalles entregados por el experto.

Minería subterránea: Se utilizan mediciones de convergencia, fortificaciones (hormigón proyectado, pernos de anclaje, sistemas perno-malla, marco de acero, etcétera), inspecciones visuales y acuñamiento controlado manual o con equipo mecanizado.

La medición de convergencia consiste en un método que calcula la distancia entre puntos interior túnel, con el objeto de verificar que las cajas o techo mantienen su posición pese a los esfuerzos que el macizo rocoso ejerce sobre la sección. Las fortificaciones pueden ser activas o pasivas. Activas son aquellas que mantienen mecánicamente la estructura de las paredes interiores del túnel, chimenea, galería, etcétera. Entre ellas, el hormigón proyectado, los pernos de anclaje del tipo por adherencia y por fricción. Pasivas son aquellas que no ejercen una fuerza sobre el macizo rocoso, pero que actúan en caso que se produzca un desprendimiento de parte de este. En esta categoría se encuentran las mallas y similares.

Minería rajo abierto: También en este tipo de minería es absolutamente necesario el estudio geotécnico de los taludes, la determinación de los ángulos, la limpieza de la corona y el monitoreo de las paredes de los taludes de la mina mediante un radar (robot), aunque aún se puede ver el monitoreo topográfico con prismas.

Los métodos de monitoreo de estabilidad de taludes detectan los movimientos en las paredes de la mina. Cuando se identifican zonas de alto riesgo, el radar es el sistema más efectivo para dar una alarma oportuna y permitir una evacuación segura. Este sistema se basa en el la utilización de ondas de radio frecuencia.

Medidas que importan
El Sernageomin compartió con Revista Construcción Minera & Energía sus pautas de seguridad respecto de los derrumbes. Las medidas de seguridad exigidas a las empresas mineras se refieren principalmente a:

- Acuñar y fortificar los sectores alterados.

- Capacitar a trabajadores en detección y descargue de planchones, mediante cursos de acuñadura y geomecánica. Difundir la Regla de Oro N° 3 sobre el modo adecuado de acuñar.
Prohibir trabajos en sectores “caseroneados” (ya que por la altura es imposible detectar y botar los planchones).

- Prohibir trabajos en rajos con taludes fuera de normativa (paredes invertidas, con fallas y con presencia de rocas sueltas).

- Prohibir trabajos en piques y/o chimeneas con presencia de rocas sueltas.

- Los piques deben ir con plataformas de madera y descansos cada 5 metros.

- Prohibir el ingreso a destrancar chimeneas por la parte inferior de ella.

En cuanto a las técnicas de seguridad implementadas en mina subterránea y a rajo abierto en la prevención de derrumbes, la entidad indica que actualmente se hace uso de:

Monitoreo de sismicidad: Es el monitoreo que se hace al macizo rocoso en el cual se desarrollan las actividades mineras. Para ello se emplean geófonos y sensores, que entregan información cuando existe un movimiento mayor de las presiones que afectan al área estudiada.

Métodos de  explotación: Mediante estudios de ingeniería con datos conocidos  del área a desarrollar, la ingeniería conceptual diseña los métodos factibles que se aplicarán.

Fracturamiento hidráulico: Anticipadamente el block que va a entrar en producción se perfora con tiros sondajes según malla diseñada por ingeniería. A estos tiros o pozos se les inyecta agua a elevada presión utilizando bombas de inyección, lo que fractura el bloque y con ello se libera la energía junto con las presiones acumuladas.

Post Author: cmineracdt