Sergio Torretti: “Se deben corregir factores normativos y laborales que hoy provocan pérdidas de competitividad”

Sergio Torretti Costa, presidente Cámara Chilena de la Construcción

Más allá del escenario que vive hoy sector, el nuevo timonel del gremio vislumbra una oportunidad para potenciar las buenas prácticas que apunten a revitalizar la industria. Respecto de la realidad en minería, llama a diseñar una estrategia país que impulse los proyectos sobre la base de la productividad y la competitividad. “Es muy relevante que mandante y contratista trabajen en conjunto en la implementación de mejores prácticas para el desarrollo de los proyectos”, afirma.

Alejandro Pavez V.
Periodista Construcción Minera

Lo sabemos. El escenario que vive hoy la economía, particularmente en el sector minero, no ha sido el más auspicioso. El fin del “súper ciclo” del cobre ha repercutido fuertemente en la industria, afectando la inversión, sobre todo en el desarrollo y construcción de nuevos proyectos. Una situación que en Revista Construcción Minera & Energía se ha analizado profundamente con todos los actores relacionados; sin embargo, es un tema que aún da para hablar.

En agosto pasado, la Cámara Chilena de la Construcción, CChC, nombró a su nueva Mesa Directiva y a Sergio Torretti Costa, empresario, socio y director de INVSA Ltda., como su Presidente para el período 2016-2017. ¿Cómo experimenta el gremio este escenario y cómo lo enfrentarán sus asociados? El plan de acción tiene dos miradas: representar las necesidades de los socios y contribuir al crecimiento del país. Y es que según Torretti, “estamos teniendo un crecimiento económico muy bajo e insuficiente para las necesidades que tiene el país, producto principalmente de la caída de la inversión privada, lo que, a su vez, se explica por el clima de incertidumbre que hoy existe”.  Una razón que invitaría al Presidente de la CChC a “seguir promoviendo que el crecimiento económico y las condiciones que lo impulsan vuelvan a ser una preocupación central en nuestro país”, aclara.

Respecto de la situación que vive  la minería y la construcción de nuevo proyectos, Torretti, vislumbra una oportunidad para potenciar las buenas prácticas que permitan revitalizar a la industria. “Lo más importante es que se implementen nuevas políticas públicas que promuevan la inversión minera, pues las actuales parecen ser insuficientes”, destaca.  No obstante, la productividad y la competitividad deben ser claves al momento de levantar nuevos proyectos. Ahí la coordinación entre el mandante y el contratista resulta fundamental. “Es importante optimizar la coordinación en los proyectos, de forma de reducir las ineficiencias”, comenta sin dejar de lado la necesidad de fortalecer las políticas públicas al respecto, “más de allá de esfuerzos individuales para mejorar la productividad, un factor clave es que se generen políticas públicas que eliminen trabas que abiertamente atentan contra la productividad”, puntualiza.

A partir de ello, ¿cuáles serían las principales acentuaciones de su gestión?

Nuestra gestión está orientada a cumplir dos mandatos centrales del gremio: Representar a los socios y contribuir al desarrollo del sector, de sus trabajadores y del país en general, para lo cual actuaremos en diferentes planos.

Hacia la comunidad, nos interesa promover aquellos temas que están en la esencia de nuestra actividad, como infraestructura y vivienda bajo el concepto de ciudad y territorio, a partir de miradas estratégicas, de largo plazo, que concilien intereses diversos y que generen mayor competitividad y mejor calidad de vida. Además, queremos jugar un rol activo en cuanto a destacar las virtudes del emprendimiento y de la actividad empresarial, promoviendo el crecimiento económico como palanca de progreso y la búsqueda de acuerdos como estrategia para abordar los temas país.

De cara a nuestros socios, seguiremos impulsando las mejores prácticas de la industria y promoviendo que en todas nuestras empresas socias se incorporen los principios de la sostenibilidad empresarial, de manera que desarrollen relaciones modernas y de beneficio mutuo con todos sus públicos de interés y en todos aquellos ámbitos que resultan relevantes para su continuidad en el tiempo.

¿Cómo enfrentará la baja en la inversión y en el desarrollo de proyectos de construcción?

Estamos teniendo un crecimiento económico muy bajo e insuficiente para las necesidades que tiene el país, producto principalmente de la caída de la inversión privada, lo que, a su vez, se explica por el clima de incertidumbre que hoy existe. Esto se traduce en que hoy es muy difícil para los empresarios asumir riesgos, porque hay muchas reglas del juego que están en discusión o han sido cambiadas, por lo que es complejo anticipar su impacto en cualquier proyecto.

En este escenario, lo que haremos es seguir promoviendo que el crecimiento económico y las condiciones que lo impulsan vuelvan a ser una preocupación central en nuestro país, por lo que intentaremos estar presentes en todos los espacios donde se aborde este tema y se busquen caminos de acción, siempre dispuestos a dialogar y a entregar propuestas, así como a visibilizar la importancia de la iniciativa privada, el libre mercado y la libre competencia.

Y, por cierto, continuaremos impulsando la idea de que los proyectos asociados a infraestructura, a las ciudades y al territorio sean parte de políticas de Estado, que trasciendan los gobiernos de turno.

Y en esta misma línea, pero a partir del ya conocido escenario que vive la industria minera, ¿cuál sería su diagnóstico? ¿Cómo se debería fomentar la inversión en este sector?

A los problemas estructurales que enfrenta la Gran Minería se sumó el fin del súper ciclo de los commodities y el resultado directo para nuestra industria es una menor actividad por la postergación de nuevos proyectos e, incluso, en algunos casos, la paralización de obras que se encontraban en su fase inicial de construcción. El impacto indirecto, en tanto, es mucho más amplio, pues involucra a regiones completas, cuyo dinamismo se ha visto fuertemente afectado.

Entonces, lo primero que se necesita es una estrategia-país para reimpulsar un sector que es pilar del desarrollo nacional. Pero me temo que estamos teniendo una actitud conformista, amparados en que nos afecta un fenómeno mundial. Sin embargo, cabría recordar que la minería es inversión a largo plazo, por lo que es precisamente en momentos de bajos precios y costos, como ahora -en que además hay mucha liquidez en el mercado-, cuando las mineras suelen invertir para estar bien posicionadas en al momento en que el precio del cobre se recupere. La mejor demostración de esta dinámica es que, frente al mismo escenario, la cantidad de proyectos mineros en Perú está aumentando mientras que en Chile está disminuyendo. Lo más importante es que se implementen nuevas políticas públicas que promuevan la inversión minera, pues las actuales parecen ser insuficientes.

¿Cuál sería la solución?

A nivel sectorial, nuestros esfuerzos para contribuir a viabilizar la inversión en proyectos mineros han estado puestos en impulsar la productividad de la Minería. En Chile estamos muy lejos de las economías desarrolladas, logrando un tercio de la productividad de Estados Unidos y menos de la mitad del promedio de los países de la OCDE. De hecho, según un estudio que realizamos, el tiempo efectivo de trabajo en la construcción minera equivale al del 49% de la jornada laboral.

De ahí que sea tan necesario el diálogo franco y el trabajo conjunto entre los grandes mandantes y las empresas contratistas, para tratar además temas como la distribución del riesgo entre éstos -ya que los desequilibrios atentan contra la innovación y la productividad- y la duración de los contratos, porque mientras más largos, más espacios para la innovación y ganancias de productividad ofrecen.

PRODUCTIVIDAD

La productividad y la competitividad se presentan hoy como elementos claves para enfrentar este escenario, ¿qué elementos se deberían enfatizar para mejorar estos factores?

Desde el año 2011 hemos trabajado en conjunto con el Consejo Minero precisamente para mejorar la productividad y competitividad de nuestra industria minera.

De esta labor surgió la necesidad de identificar aquellos factores que afectan la productividad de la construcción en minería, por lo que durante el 2015 desarrollamos un estudio en terreno de proyectos en construcción, con el objeto de identificar las mejores prácticas para el desarrollo de proyectos.

Los principales puntos que se identificaron dicen relación con establecer un trabajo colaborativo entre mandante y contratista, ojalá desde las etapas iniciales del proyecto, con el propósito de definir, establecer y monitorear un sistema de medición de productividad conjunto y permanente, así como conformar mesas de productividad para analizar indicadores de desempeño claves, determinar las causas de pérdida de productividad y tomar acciones correctivas.

En paralelo, y en una labor que supera el ámbito de los proyectos, se deben corregir factores normativos y laborales que hoy provocan pérdidas de competitividad, lo que implica evaluar aspectos como los sistemas de turnos y las trabas a la polifuncionalidad, por mencionar algunos.

Por lo tanto, volvemos otra vez a que, más de allá de esfuerzos individuales para mejorar la productividad, un factor clave es que se generen políticas públicas que eliminen trabas que abiertamente atentan contra la productividad.

De lo anterior, ¿cuáles serían los principales desafíos que deberían sortear mandantes y contratistas para potenciar su relación?

El estudio realizado con el Consejo Minero demostró que es muy relevante que mandante y contratista trabajen en conjunto en la implementación de mejores prácticas para el desarrollo de los proyectos.

Estamos hablando desde compartir información completa y oportuna de ingeniería y disponibilidad de suministros claves, hasta optimizar los procesos de planificación, logística y abastecimiento, así como los tiempos de traslado y todas aquellas actividades que inciden en el mayor aprovechamiento de la jornada laboral.

¿Cómo evaluaría el trabajo y la preparación de los contratistas para enfrentar el desarrollo de un proyecto? 

Las empresas contratistas en el ámbito de la construcción minera prestan servicios en una amplia diversidad de campos, tales como ingeniería, inspección técnica, movimiento de materiales mineros, excavaciones subterráneas, servicios de explosivos, mantenimiento, montaje y obras civiles de plantas de proceso. Y también en las áreas de geología, sondajes, perforación y tronadura, laboratorios de calidad y control de procesos y automatización.

Lo que las caracteriza es la constante adopción de mejores prácticas y la incorporación de nuevos conocimientos. Son empresas competitivas a nivel nacional e internacional y que alcanzan altos estándares de seguridad. Además, facilitan el desarrollo de más y mejor capital humano, por lo que están preparadas para las exigencias que impone el sector minero para el desarrollo de los proyectos.

Sin embargo, como mencionaba anteriormente, para el mejor desempeño de las empresas contratistas es importante optimizar la coordinación en los proyectos, de forma de reducir las ineficiencias. Y para lograrlo se necesita una gran capacidad de relación entre mandantes, ingenieros consultores y contratistas, que deben actuar como un equipo desde el origen de los proyectos.

ENTORNO Y COMUNIDADES

Uno de los puntos críticos en el desarrollo de un proyecto tiene que ver con el cuidado de su entorno y la relación con las comunidades. ¿Cómo responde el gremio al respecto? 

Una empresa es sostenible cuando gestiona sus negocios de manera que crea valor para sus accionistas y sus partes relacionadas, aprovechando las oportunidades de mercado y enmarcando su accionar en principios éticos y transparentes.

Como gremio, estamos conscientes de que este desafío involucra a todos -a mandantes y a contratistas-, por lo que hemos asumido el compromiso de que la sostenibilidad sea parte central de la gestión de nuestras empresas socias. Esto implica que, en el ámbito que le corresponde a cada cual, deben gestionar relaciones de beneficio mutuo con trabajadores, proveedores, clientes, comunidad y el medio ambiente, llevando a la práctica lineamientos estratégicos provistos por gobiernos corporativos de excelencia y con un actuar ético.

En síntesis, ¿cuáles serían las principales proyecciones respecto de la productividad y su papel en el mejoramiento de las diversas obras, particularmente las mineras y, por lo tanto, en el resurgimiento de la industria?

Si se considera que cerca del 60% de la inversión total que demanda un proyecto minero se destina a la construcción del mismo, es evidente que el desempeño que se logra durante esta etapa es de especial relevancia tanto para la empresa mandante como para el contratista a cargo de la obra.

Sin embargo, actualmente solo el 49% de la jornada de un trabajador contratista de la Gran Minería termina siendo tiempo efectivo de trabajo, por lo que se concluye que la industria de la construcción minera tiene una pérdida de productividad inicial de la mitad de su máximo potencial. De ahí la importancia de aplicar las buenas prácticas en los diferentes ámbitos estudiados y ponernos metas que todos los involucrados se comprometan a alcanzar. Porque, por ejemplo, si se incrementara el tiempo efectivo de trabajo del actual 49% a 60%, quienes laboran en la construcción de proyectos mineros trabajarían una hora más, lo que implicaría un ahorro global estimado de US$ 300 millones al año.

Post Author: Fabiola Garcia Sanders