Productividad: No basta con tener a todos ocupados

Diego Rojas, Superintendente Bechtel Chile.
Diego Rojas Herrera     Superintendente de Construcción. Bechtel.

Cuando nos fijamos como objetivo mejorar la productividad en nuestro proyecto de construcción, ¿qué estamos pensando? ¿Qué aplicamos? ¿Cómo mantenemos al personal ocupado?, ¿en múltiples tareas, o mejorando el desempeño?

Aunque en primera instancia no se repara en la diferencia de los conceptos recién mencionados, existe la tendencia de mantener al personal ocupado en múltiples tareas, lo que comúnmente nos distrae del objetivo principal: mejorar los resultados globales del proyecto.

Sabemos que lo que no se puede medir no se puede controlar, por lo cual debemos determinar nuestro KPI y definir cómo vamos a medir y controlar. Existen distintas metodologías para medir y controlar el resultado del desempeño de las actividades de construcción, considerando la eficiencia y la actividad en terreno de la mano de obra directa utilizada. Esto se logra comparando las HH reales gastadas en ejecutar un trabajo versus las HH presupuestadas, evidenciando así ineficiencias o bajas en la productividad.

Este análisis solo evidencia el buen o mal desempeño de las actividades desarrolladas en terreno, pero específica los motivos de la variación en la productividad, dificultando la determinación de medidas correctivas.

Una forma de medir y controlar el nivel de actividad desarrollada por la fuerza laboral es el método Activity Sampling. Se aplica en áreas donde se registran niveles bajos de desempeño (PF sobre 1), tienen un alto impacto en el presupuesto del proyecto y no es evidente qué se debe cambiar para mejorar la productividad.

El Activity Sampling consiste en clasificar las actividades específicas que realizan todas las cuadrillas que ejecutan trabajos en el área de evaluación durante una jornada laboral completa, desde antes de iniciar las actividades en terreno, la llegada de los trabajadores a sus puntos de trabajo y hasta el término de la jornada laboral, incluido el retiro del área. Los grupos de actividades a observar y evaluar se categorizan en actividades que agregan valor (AV) o las no agregan valor (NAV). AV corresponde al trabajo directo, trabajo preparatorio, transporte de herramientas y transporte de materiales. NAV corresponde a tiempos de espera y desplazamiento y también tiempo personal.

En el gráfico 1 se aprecia un ejemplo de segregación de las categorías y actividades consideradas para la evaluación.

Se evalúa cada una de las categorías la actividad realizada por cada trabajador durante el día, se recopilan todas las mediciones, se procesan los datos y se identifican las alternativas de mejoras y se clasifican según su impacto. Por último, mediante un diagrama de Pareto se determina cuales implementar. El 20% de estas mejoras a implementar permitirá obtener el 80% de los beneficios identificados.

El gráfico 2 muestra la distribución de las actividades que agregan valor (en azul) y las que no agregan valor (en rojo) de un proyecto de construcción.

En algunos análisis en terreno se ha llegado a demostrar que, aun registrando una alta actividad de trabajo directo, el PF se encuentra sobre 1. Esto muestra que los frentes de trabajo en desarrollo y actividades asignadas no están agregando valor al proyecto, lo que indica que podremos tener al personal en terreno visiblemente ocupado, pero de forma ineficiente. Con las metodologías antes mencionadas, podremos identificar claramente dónde tenemos el problema y cuál es la solución más idónea para incrementar nuestra productividad en nuestro proyecto de construcción.

CM 22-Rojas 1

Post Author: Fabiola Garcia Sanders