Prevención de riesgos mayores

Jorge Schwerter Hofmann  Gerente General Excon Construcción
Jorge Schwerter Hofmann
Gerente General Excon Construcción
Cristian Moraga Torres Gerente general Mutual de Seguridad CChC
Cristian Moraga Torres
Gerente general Mutual de Seguridad CChC

Habitualmente cuando hablamos o pensamos en la Prevención de Riesgos, se nos viene a la cabeza, rápidamente un concepto, la “tasa de accidentabilidad”, y es que por alguna razón este indicador se ha instalado como el principal índice para medir los accidentes en una empresa.

Sin dudas que es fácil tener una medida estándar, entre todas las compañías. El índice de accidentabilidad, como se calcula en Chile, es la cantidad de trabajadores que tienen un accidente con tiempo perdido en el año, por cada 100 trabajadores expuestos. Su simplicidad nos permite comparar rápidamente entre empresas, y con nuestra propia historia.

No podemos confundir, tasa de accidentes, con niveles de seguridad. Una empresa con baja tasa de accidentabilidad, no necesariamente tiene los mejores niveles de seguridad en sus procesos. Además, este indicador cuenta de igual manera, un accidente leve (con pocos días perdidos) que un accidente grave, con largos tiempos de recuperación, o incluso la muerte de un trabajador.

Lamentablemente, existen muchos ejemplos de empresas que por años tienen un índice de accidentabilidad bajo, o largos periodos sin accidentes, pero cuando ocurre un siniestro tiene resultados muy graves.

Probablemente, el origen de esta simplificación viene del trabajo de Frank Bird, quien a mediados del siglo pasado, desarrolló un modelo en el que se establece una relación de causalidad, entre los incidentes, accidentes leves, accidentes serios y accidentes graves. Bird definió incluso una proporción, partiendo en 600 incidentes, por cada accidente grave (Pirámide de Bird). A partir de este modelo, la mejor estrategia para evitar accidentes leves y graves, es reducir la base de la pirámide, esto es, la cantidad de incidentes en una empresa.

Efectivamente, existe una relación entre incidentes y accidentes graves, y ha sido una buena estrategia para disminuir accidentes el focalizarnos en la base de la pirámide. Al mismo tiempo, hemos aprendido que no todos los accidentes graves se pueden evitar disminuyendo incidentes. Al parecer existen situaciones de riesgo que “no avisan” a través de un incidente y que requieren otras estrategias para evitar accidentes graves.

Es por esto, que desde la Mutual de Seguridad nos recomiendan tener tres planes de prevención. Uno con foco en los accidentes leves otro en las enfermedades profesionales y por último uno para los accidentes graves o con resultado de muerte.

Al mirar las estadísticas de la mortalidad del 2015, por trabajo y trayecto, entre los trabajadores cubiertos por la Mutual, encontramos:

– Un 69% de los trabajadores fallecidos fue producto de accidentes vinculados a vehículos. La conducción de automóviles, camiones, motocicletas, tanto en vía pública como faena, resulta ser una de las labores de mayor riesgo actualmente.

– Un 13% de los accidentes con resultado de muerte se deben a golpes o aplastamientos, producto de la interacción con distintos tipos de equipos y maquinaria.

– Un 8% de las muertes fue por trabajos en altura. Esto incluye; andamios, escalas, cuerdas, trabajos sobre equipos, y otras superficies de trabajo.

– 3% fue en relación a equipos energizados: aquí encontramos los principales riesgos en; generadores, soldadoras, tableros eléctricos, y herramientas.

– El resto se distribuye en muchas otras causas.

Al observar estas estadísticas, que de una u otra manera se vienen repitiendo a lo largo de los años, vemos que resulta primordial trabajar el riesgo asociado a los vehículos. Estamos hablando de la principal causa de muerte, y de una actividad en lo que todos estamos expuestos, ya sea como conductores, pasajeros o peatones

Para poder disminuir los “Accidentes”, debemos trabajar sobre los “Peligros” e ir a la fuente de los mismos; Equipos y Maquinarias, Materiales, Ambiente, Métodos de Trabajo, Organización del Trabajo, y finalmente las Personas (a quienes queremos proteger).

En los próximos números queremos profundizar las diversas estrategias de prevención de estos accidentes más graves, con foco en el tránsito y trayecto, también el rol que tenemos como líderes para instalar planes de prevención que cubran adecuadamente este tipo de accidentes, y como podemos avanzar a una cultura de seguridad integrada donde los distintos estamentos de la organización estemos comprometidos con la seguridad.

Post Author: Fabiola Garcia Sanders