Optimización del agua: Cuidado en la construcción minera

Gentileza Codelco
Gentileza Codelco

En el año 2009 Bechtel dirigió una investigación enfocada en las oportunidades de conservación y protección del medio ambiente, identificando al recurso agua como crítico.

Como resultado del estudio, se llevó a cabo un trabajo de mejora de procesos para definir un procedimiento formal para la optimización de agua durante la construcción para permitir mejoramientos continuos en el uso de agua en campamentos y para la producción del hormigón.

En el proceso minero se barajan diversas alternativas para gestionar el cuidado del agua. En este plano, una tendencia que crece es el uso de agua de mar.

 Patricia Avaria R.
Periodista Construcción Minera

El agua es un elemento natural que permite la sobrevivencia de los seres vivos; sin embargo, como sabemos, también tiene múltiples usos. La industria minera la emplea para variadas aplicaciones en la producción de sus procesos, así como en la construcción de sus nuevos proyectos. Según el informe “Consumo de Agua en la Minería del Cobre año 2012” realizado por Cochilco, el recurso hídrico es un insumo estratégico para la minería, todo proceso de beneficio de minerales requiere agua para su ejecución. El consumo de esta en la minería corresponde al uso de agua fresca para reponer las pérdidas producidas en el proceso de producción.

Por otro lado, el informe indica que las extracciones de agua fresca en el año 2012 alcanzaron los 12,4 m3 /seg en el sector de la  minería del cobre, desde la I Región de Tarapacá hasta la VI Región de O´Higgins. “Esto representa una disminución de 0,2 m3 /seg respecto al año anterior, que alcanzó los 12,6 m3 /seg, lo que refleja la preocupación por la industria del cobre en disminuir el consumo de agua fresca, ya sea a través de mejoras tecnológicas en eficiencia y/o nuevas alternativas para el suministro hídrico”.

Con respecto al nivel de proceso, el 74% de las extracciones de agua fresca corresponden al procesamiento mediante flotación para la obtención de concentrados de cobre, mientras que el 11% es para la obtención de cátodos electro obtenidos, el 15% restante corresponde a ítem “otros” donde se incluye el agua para servicios varios, campamentos, supresión de polvo en camino, agua potable, entre otros.

Sin embargo, la  minería ha estado innovando para aumentar el nivel de sustentabilidad con el uso de agua, es por eso que actualmente diversos proyectos han implementado en sus obras el uso de agua de mar. Una iniciativa enfocada desde un punto de vista del aprovechamiento adecuado de los recursos a los cuales se tiene un acceso limitado. Las empresas están abocadas y preocupadas del tema, por ello buscan alternativas para que los usos actuales de agua fresca disminuyan.

Agua en la construcción

Marisol Uriarte, coordinadora de Six Sigma de Bechtel, cuenta que el agua es principalmente utilizada durante la planificación de proyectos mineros, en los campamentos,  procesos constructivos y en las etapas de puesta en marcha. Asimismo, el agua utilizada en los procesos constructivos se subdivide en cuatro categorías: producción hormigón, movimiento de tierras, emergencias y riego de caminos. Dentro de estas, se determinó que el mayor consumo de agua está focalizado en la producción del hormigón. “Aun cuando el consumo de este elemento durante el movimiento de tierra es considerable, para este proceso se está empleando  la re-utilización agua”, cuenta. El agua utilizada en puesta en marcha se divide en cuatro categorías: pruebas hidráulicas, emergencias, bombas y supresión de polvo.

En cuanto a los campamentos, Uriarte explica que el recurso se utiliza en servicios, consumo humano y manejo de desechos. “Los lugares donde se realiza un gran consumo de agua son en la lavandería, cocina, dormitorios y de uso global (mantención de áreas verdes)”.

Según la coordinadora de Six Sigma, la mayoría de los proyectos activos y prospectos de Bechtel, se encuentran en Australia, África y en la Cordillera de los Andes de Chile, Perú y Argentina, lugares que experimentan (o experimentarán  temporalmente) limitaciones en la disponibilidad de agua. En el año 2009 la empresa dirigió una investigación de oportunidades de conservación y protección del medio ambiente, identificando el recurso agua como crítico. “Se comenzó con el trabajo de mejora de procesos a fin de definir un procedimiento formal para la optimización del uso del agua durante la construcción, así como permitir mejoras continuas en la utilización del agua en campamentos y para la producción del hormigón, excluyendo la mezcla, que tiene requerimientos técnicos específicos”, cuenta Uriarte.

Consultada por el suministro de agua para estos aspectos constructivos, Uriarte señala que su obtención depende de las condiciones de la zona donde se realizará el proyecto, pero la constante es que el cliente provee el agua dependiendo de los accesos que tenga. Por lo general, el  agua se utiliza desde pozos o ríos con los debidos permisos o concesiones y autorizaciones de uso. En lugares que no presenten estas alternativas, el recurso se traslada en camiones aljibes. Como ya se mencionó, otra alternativa es el agua desalinizada que prontamente estará disponible en proyectos sin alternativas de abastecimiento local.

Optimización

El estudio de Bechtel concluyó que el agua utilizada en campamento y durante el proceso productivo del hormigón -excluyendo la mezcla- fueron las que requirieron la mayor atención. Aunque la cantidad de agua utilizada para riego de caminos fue considerable, la compañía ya había implementado sistemas para re-utilizarla. Según el estudio, en un campamento una persona debía emplear entre 250 y 350 litros de agua por día. “Se pudo verificar que la cantidad real de agua utilizada en 2 de nuestros proyectos fue de 291 litros por persona por día. El objetivo planteado fue lograr una reducción del 14% del consumo, lo que nos daría la oportunidad de ahorrar 5 billones de litros de agua en cuatro años”, cuenta Uriarte.

Las medidas posteriores de optimización del agua en los campamentos se comenzaron con la actualización de uno de los procedimientos de trabajo, en que se solicitó formalmente la medición del uso de agua en distintos puntos del proceso. Después vino la introducción y la implementación de dispositivos de ahorro, la re-utilización del recurso en baños y la captura de aguas lluvia donde sea posible.

Además, se implementó optimizaciones del uso de agua en la lavandería en conjunto con campañas para generar conciencia entre los trabajadores sobre el desperdicio de agua.

Respecto a la conservación del agua durante la producción del hormigón, Uriarte cuenta que “después de hablar con nuestros principales proveedores, se realizó la estimación de uso de agua en este proceso que corresponde a 250 litros por metro cúbico  de hormigón producido y 1.000 litros por metro cubico de agregado lavado”. Con estos antecedentes, se pudo evidenciar que las optimizaciones en este proceso estaban por la vía del agua utilizada en el lavado de agregados.

El objetivo fue reducir el 30% del agua utilizada sin considerar el agua utilizada en la mezcla que, como se advirtió, debe cumplir con requisitos técnicos específicos. Se estimó que con esta iniciativa se podrían ahorrar 4 billones de litros de agua en 4 años. Las principales tareas que requieren uso de agua (sin considerar la mezcla) fueron identificadas como: lavado de camiones, agua utilizada en laboratorio de pruebas, supresión de polvo en las vías de acceso a la planta de hormigón, lavado de agregados y curado.

Además, las recomendaciones de optimización de agua incluyeron la incorporación de piscinas de decantación en la planta de agregados; preparación de las instalaciones para que el agua del lavado de camiones fuera recuperada en las piscinas de decantación; establecimiento de normas y entrenamiento para el lavado de camiones. Todo esto debió ser acompañado por las campañas para aumentar la conciencia sobre  el uso del agua.

Es importante destacar que para la optimización del uso de agua como un todo entre los proyectos, el estudio de Bechtel recomendó la instalación de medidores con el objetivo de obtener información sobre la realidad del uso del agua en diversos sectores y procesos de construcción. “Posteriormente, esa información debía ser almacenada en un sistema que fue diseñado especialmente para este fin, para que se pudiera registrar los datos diariamente desde distintos lugares del mundo”, Uriarte agregó.

“Gracias a esta información, se identificaron las primeras oportunidades específicas de optimización para el cuidado de este recurso tan valioso. En los distintos países del mundo donde realizamos nuestro trabajo existen condiciones únicas que debemos detectar para asegurarnos de implementar las mejores prácticas de optimización de agua”.

Uriarte afirma que otro resultado clave del estudio fue la creación de un nuevo rol que sea responsable por la continua optimización del uso del agua y por auditar la implementación de las medidas de la optimización del agua. La coordinadora de Six Sigma cuenta que como resultado del estudio y el trabajo posterior, se ha podido mejorar en el uso del agua en los proyectos de construcción de Bechtel y paralelamente se ha logrado reducir el riesgo de no contar con el recurso durante la fase de construcción debido una estimación deficiente de la necesidad de este elemento.

Para finalizar, Marisol Uriarte indica que Bechtel está comprometido con las prácticas del desarrollo sustentable que contribuyen a la protección del medio ambiente, la mitigación de los impactos inevitables, la restauración de los recursos según sea necesario, y la utilización de ellos en forma eficiente. Ella agrega que donde se utiliza el agua en construcciones mineras, la compañía trabaja duro con los clientes para establecer procesos que aseguran su uso sin generar situaciones que afecten a las comunidades cercanas y su disponibilidad.

El agua es un recurso crítico, un bien cada vez más escaso, del que hay que preocuparse.

Post Author: Fabiola Garcia Sanders