Mejorar productividad a través del control de los costos indirectos y la calidad

Jim McCloud Gerente de Construcción Bechtel
Jim McCloud
Gerente de Construcción Bechtel

¿Cuál es el objetivo de mejorar la productividad en nuestros trabajos en Chile? Aunque la respuesta parezca obvia, la mejora de la productividad conduce a la reducción del costo total instalado (TIC por su sigla en inglés), sin renunciar a la calidad ni a la seguridad. La calidad es un término amplio que abarca a todos los aspectos del trabajo. La calidad es “hacerlo bien a la primera” y, al mismo tiempo, hacer las cosas bien en términos de tiempo y costo. La calidad se mide en términos del producto final que entregamos al cliente. Podemos decir que el componente más importante de la calidad es que el trabajo que entreguemos cumpla el objetivo por el que fue diseñado. Por ejemplo, ¿genera la planta el producto para la cual que fue diseñada, produce la cantidad especificada? A eso le llamamos lograr la capacidad nominal. Si una planta no logra su capacidad nominal, podría demorarse en, o quizás nunca, recuperar su inversión inicial, afectando su valor presente neto (NPV por su sigla en inglés) original, arriesgando la inversión del cliente.

Para que la planta logre su capacidad nominal, tanto los equipos, como el proceso seleccionados deben ser adecuados para el yacimiento. Los equipos permanentes de planta, corresponden tanto a los equipos mecánicos como los eléctricos, como también a otros materiales como acero estructural, cañerías, y cables eléctricos. Dichos equipos forman una parte importante del TIC, pero una vez comprados, se convierten en un costo fijo que ya no está bajo el control del contratista de instalación.

Un elemento significativo del TIC, que sí está bajo el control del contratista, es la cantidad de horas hombre (HH) gastadas en la instalación de los equipos permanentes de planta. Las denominamos horas hombres directos y las hemos estado midiendo semanalmente en nuestros proyectos desde hace mucho tiempo. Las horas gastadas son comparadas con las tasas de instalación de la línea base del proyecto, y nos muestran cómo avanza el proyecto en comparación con el presupuesto. Las HH directas y los equipos permanentes de planta forman la mayoría del costo directo del trabajo.

Otro elemento principal del TIC, que también está bajo el control del contratista, es el Costo Indirecto. Dicho costo puede representar hasta un tercio del TIC. Se puede considerar el Costo Indirecto como las HH o dinero gastadas en apoyo a la construcción de la planta. Los gastos indirectos principales incluyen: el campamento, servicios de alimentación, instalaciones temporales, transporte, equipos de construcción y mano de obra indirecta, por ejemplo, conductores, operadores, administradores, topógrafos, etc.

Se deben medir y monitorear las cuentas Indirectas tan cuidadosamente como las Directas con el fin de mantener el control de su gasto y presupuesto. Sin embargo, debemos entender su comportamiento antes de que los podamos medir adecuadamente. Por ejemplo, el gasto para las instalaciones temporales (campamentos, oficinas y bodegas) representa a un porcentaje significativo del presupuesto general al inicio del proyecto. El gasto alto inicial de instalación es seguido por un gasto de mantenimiento mucho menor durante la vida del proyecto y, finalmente, un gasto bastante alto al final para la desmovilización de las instalaciones. Si comprendemos el comportamiento de cada una de las cuentas Indirectas, podemos predecir una curva de gasto para cada cuenta durante la vida del proyecto. Así podemos medir, en cualquier momento, cómo estamos avanzando en esa cuenta, con respecto al presupuesto.

Desde hace muchos años hemos estado midiendo el costo Directo del proyecto de una manera muy detallada, normalmente utilizando el Factor de Desempeño (PF por su sigla en inglés), para el componente de mano de obra. El PF es un índice entre la cantidad de horas gastadas versus la cantidad de horas presupuestadas ganadas para la instalación de un elemento especifico; por ejemplo, metros cúbicos de hormigón. Dado el hecho que los clientes están cada vez más cautelosos respecto a sus inversiones como consecuencia de las desafiantes condiciones actuales del mercado, debemos hacer todo lo posible para garantizar que los clientes recuperen sus inversiones lo antes posible. Con la construcción de contratación directa utilizada por Bechtel en varios proyectos de Minería y Metales durante los últimos 20 años en Latinoamérica, hemos aprendido cómo medir y controlar tanto los costos Directos como Indirectos con efectividad. Usando proyecciones, podemos predecir los Costos Indirectos a lo largo de la vida de un proyecto; podemos cumplir con, e incluso lograr reducir, el TIC, al tiempo que mantenemos los mismos altos estándares de calidad que caracterizan a Bechtel.

Post Author: Fabiola Garcia Sanders