Mejorar la productividad a través de la innovación    

Rodrigo Veloso, Departamento de Construcción Bechtel Chile
Rodrigo Veloso, Departamento de Construcción Bechtel Chile

Durante el último periodo hemos sido testigos de la caída del precio de commodities a nivel mundial. Esto impacta principalmente a la industria minera del país, ya que la caída del precio del cobre alcanza niveles cercanos a los costos de producción, lo que ha detenido la inversión y obligado a re evaluar y hacer más eficientes los futuros proyectos en función del costo total instalado (TIC por su sigla en inglés) y los retornos de la inversión.

El incremento en costos de la ejecución de los proyectos ha estado impulsado por una serie de factores, tales como:

- Aumento de costos en materias primas, equipos y materiales, mano de obra calificada, costos de indirectos de construcción y servicios.

- Deterioro en la productividad en la etapa de construcción.

- Movilizaciones a terreno con ingenierías muy preliminares para poder realizar los proyectos en modalidad fast-track.

Estos factores están determinados por las condiciones propias del mercado, tales como pudimos observar durante el boom en construcción minera en 2011 en que fuimos testigos de la alta demanda de equipos permanentes de planta y materiales, además de una alta demanda de personal calificado en construcción y montaje industrial.

Para satisfacer las necesidades de la industria minera, las compañías EPC deben encontrar la forma de ser competitivas a través de mejoras en la productividad, ahorros de costos indirectos y soluciones innovadoras para enfrentar las complejidades propias de proyectos de gran envergadura.

La distribución de costos directos de mano de obra en los grandes proyectos mineros se comporta de acuerdo al gráfico 1. En éste observamos que cerca del 40 por ciento del total de horas directas corresponden a trabajos asociados a disciplina civil (movimiento de tierra y hormigón), lo que se traduce en un gran número de personal en terreno desde el inicio hasta el término del proyecto. Esta disciplina es una de las que continúa trabajando de manera similar que hace diez años. Si bien se han incorporado nuevas tecnologías y materiales, los cambios no han sido sustanciales como en otras áreas de la ingeniería, en que procesos tales como la automatización y otras iniciativas han permitido mejorar el rendimiento.

Con esto observamos que la palabra innovación, adaptabilidad y cambios son fáciles de incluir, pero en la práctica, requiere de un mayor esfuerzo y un cambio de mentalidad, lo que representa un gran desafío. De hecho, es común escuchar en el mundo de construcción la frase “si está bien y funciona, no lo cambies”.

Es necesario un cambio para enfrentar la nueva realidad del mercado y, con esto, innovar para mejorar nuestra productividad es imprescindible.

Ser innovadores no sólo se traduce en el uso de tecnologías, sino que en un cambio de mentalidad para la ejecución de nuestras labores de manera más efectiva y eficiente.

En este sentido, Bechtel y otras compañías han apostado abiertamente por la innovación como herramienta para mejorar la productividad en terreno y por tanto la satisfacción de nuestros clientes.

En nuestro caso, el objetivo es convertir la innovación en un concepto que esté arraigado en cada una de las disciplinas EPC. Para esto, Bechtel está adoptando tendencias del mundo de la tecnología y ha desarrollado “Future Fund”, una plataforma en línea simple y accesible a todos los colaboradores de la empresa para capturar ideas asociadas a innovación y desarrollos cuyos resultados se traduzcan en aumentar eficiencias y reducir costos de los proyectos.

Desde su apertura en enero de 2016, esta plataforma ha recibido más de mil ideas de innovación de las cuales un 25 por ciento han sido aprobadas y se encuentran recibiendo el apoyo técnico y económico requerido para su desarrollo e implementación.

En Chile, una de las ideas en desarrollo es la implementación de elementos prefabricados de hormigón a gran escala, cuyo objetivo de alcanzar una cifra cercana al 30 por ciento de hormigón prefabricado en proyectos. La iniciativa comienza desde la etapa de ingeniería con participación de los especialistas de construcción, para asegurar que estos diseños sean transportables, construibles y permitan un real ahorro, mejora en productividad y reducción a exposición de trabajadores asociados a temas de seguridad.

Es común que exista resistencia cuando intentamos realizar cambios o buscamos innovar. Sin embargo, cuando las iniciativas nacen de los mismos profesionales que cuentan con la experiencia del trabajo realizado en terreno, existe mayor disposición para implementar los cambios. De esta forma nos acercarnos de manera colaborativa a nuestros objetivos de competitividad, reducción de costos y productividad como un solo equipo.

Post Author: Fabiola Garcia Sanders