Los Dispute Boards como mecanismo para construir y fortalecer confianza en proyectos de construcción en Chile

Marcela Radovic C.
Marcela Radovic C. Radovic&Wagemann, Abogados e Ingenieros

En la edición anterior de esta columna, hacíamos referencia al alto nivel de conflictividad que presentaba la industria de la construcción e identificábamos, asimismo, al factor confianza como un elemento esencial para la generación y el desarrollo de relaciones de cooperación y consenso, como fuente de mayor productividad en proyectos de construcción.

Son muchos los elementos que influyen para la generación de confianza en un proyecto de construcción; sin embargo, cuatro de ellos aparecen como los más críticos: la comunicación, el cumplimiento de los compromisos, la competencia técnica y la congruencia entre los objetivos.

1.- Comunicación

La comunicación constituye un elemento esencial para la generación de confianza en cualquier iniciativa de trabajo colaborativa.

Uno de los beneficios que la experiencia en la aplicación de los dispute boards a lo largo del mundo ha traído, es el de ser capaces de crear un ambiente informal y flexible de comunicación e interacción y como consecuencia, un menor nivel de conflictividad.

Los expertos del dispute board forman parte del equipo del proyecto desde el inicio de las obras, lo que les permite generar lazos con cada uno de los actores clave y promover diversas instancias de conversación, evitando así que las partes se identifiquen con posturas antagónicas.

2.- Cumplimiento de los compromisos

El cumplimiento de los compromisos juega un rol transcendental a la hora de crear y mantener la confianza entre los actores de cualquier equipo de trabajo.

De esta manera, s, si una persona cae repetidamente en incumplimiento de sus compromisos o promesas, los otros miembros del equipo perderán paulatinamente la confianza en ella, poniendo en riesgo su credibilidad y con ello, la posibilidad de interactuar eficazmente con otros.

Por el contrario, cuando un profesional cumple lo que ha prometido, gana mayor credibilidad a los ojos de los otros actores y con ello crea confianza en su favor, aumentando su liderazgo y su efectividad.

Los dispute boards poseen una gran capacidad para generar las condiciones para la identificación temprana de riesgos de incumplimiento y para la adopción oportuna de las medidas mitigatorias necesarias para evitar posibles efectos negativos derivados de estos fallos, pero no con una aproximación penalizadora sino con una visión preventiva y de equipo.

3.- Competencia técnica

Cualquier equipo de trabajo, para poder cumplir sus objetivos, requerirá que sus miembros cuenten con las competencias técnicas necesarias para dicho efecto. Por el contrario, si uno de los miembros del equipo no es capaz de demostrar que posee las competencias técnicas y/o conocimientos requeridos para el desempeño de su rol, será muy difícil para los otros actores confiar en él.

Los miembros de un dispute board, al estar integrados por profesionales reconocidos por las partes y por la industria en general, como expertos, están validados por éstas para apoyarlas en la identificación de las brechas de competencia que pudieran existir en el proyecto.

4.- Congruencia entre los objetivos de cada parte

En un proyecto de construcción, los distintos equipos definirán sus objetivos, normalmente de manera independiente y en conexión con los intereses propios de cada organización a que dichos equipos pertenezcan.

Si todos esos objetivos son claros y congruentes entre sí, será mucho más fácil para cada uno de los actores dar cumplimiento a los mismos.

El dispute board será clave desde el inicio de los trabajos para el establecimiento y adecuada difusión de los objetivos que a cada parte le compete, así como de los procedimientos que ambas hayan acordado para hacer efectivas dichos objetivos y la interrelación existente entre éstos y la consecución de los fines del proyecto como un todo.

Como es posible apreciar, los dispute boards poseen un potencial enorme para generar confianza en los proyectos de construcción, disminuyendo con ello los niveles de conflictividad e incrementando los niveles de productividad en éstos.

En Chile, hemos dado algunos pasos en el camino hacia la incorporación efectiva de los dispute board en nuestros proyectos de construcción; sin embargo, lo hemos hecho de manera tímida, desconfiada y fragmentada.

La incorporación de la figura de los dispute boards como mecanismo de resolución de disputas en el texto de la Ley N°20.410 que modificó la ley de Concesiones de Obras Públicas y otras normas en el año 2010 y la elaboración y difusión de un Reglamento de Dispute Boards por el Centro de Mediación y Arbitraje de la Cámara de Comercio de Santiago, son hitos clave para este proceso, pero aún estamos muy lejos de una verdadera y exitosa implementación.

El escenario actual ha sido descrito por connotados actores como una crisis de confianza que afecta a los más diversos sectores del país. En este contexto, la industria de la construcción tiene una oportunidad única de liderar la restauración de las confianzas desde adentro, a través de la incorporación de los dispute boards como un mecanismo creado por y para la industria de la construcción, que permite que profesionales del más alto nivel formen parte de los proyectos, visiten regularmente la obra y conozcan a las partes, evitando así el surgimiento de disputas y solo si ello no fuese posible, resolviendo dichos conflictos de manera oportuna y a menor costo, en vez de hacerlo atendiendo a la mayor capacidad para documentar y presentar pruebas, como en el caso de un arbitraje o un litigio.

Mandantes, empresas de ingeniería, contratistas, subcontratistas, consultoras y estudios jurídicos y en general todos los que nos desempeñamos vinculados a proyectos de construcción, podemos avanzar con decisión en el estudio y la adecuada difusión e implementación de los dispute boards en Chile, confiados en que es una herramienta que ha demostrado su capacidad para disminuir drásticamente la tasa de disputas y por ende los costos en más 2.000 proyectos a lo largo de todo el mundo y por casi cuarenta años.

Post Author: Fabiola Garcia Sanders