La disputa entre el avance y el rendimiento

Diego Rojas, Superintendente Bechtel Chile.
Diego Rojas, superintendente Bechtel Chile.

En todo proyecto de construcción, en especial para la gran minería, siempre lidiamos entre mantener el avance programado y mejorar el rendimiento de la mano de obra directa. Estos conceptos involucran una gran cantidad de factores externos e internos importantes a considerar a la hora de tomar la decisión correcta, ya que cada acción influirá en los resultados esperados.

En los últimos 15 años, el costo de la mano de obra ha incrementado alrededor de 10 veces. Considerando esto, la primera reacción es preocuparnos por mejorar su rendimiento en nuestro proyecto y luego concentrarnos en obtener el avance planificado. Cuando el objetivo es trabajar con ambos conceptos en conjunto, para lograr así un buen resultado general, ahí está el desafío.

Si nos preocupamos solo por ganar las horas hombre (HH) planificadas para el avance ejecutando, las cantidades de obra a cualquier costo, podemos generar una sobrepoblación de la mano de obra directa. Esto lleva a un gasto innecesario de HH, lo que vuelve al proyecto ineficiente, incrementando así nuestro performance factor (PF) sobre 1, es decir, gastando más HH que las estimadas para la ejecución de las actividades planificadas.

Ahora, si nos preocupamos de no poblar excesivamente las áreas de trabajo, podremos obtener resultados que nos favorezcan el avance dentro de los parámetros de rendimiento esperados para el proyecto. Un punto importante es mantener el equilibrio entre la curva de personal proyectada con la realidad de avance de construcción en terreno.

En un el estudio de U.S. Army Corp of Engineers “Modification Impact Evaluation Guide” publicado por el Construction Industry Institute (CII) se demostró cómo una sobrepoblación en las áreas de trabajo del 35 por ciento crea una ineficiencia que alcanza un 17 por ciento.  Al mismo tiempo se llegó a un consenso que la óptima densidad para una máxima eficiencia está entre 23 m2 a 28 m2 por trabajador en las áreas de trabajo.

Además de lo anterior, sabemos que, en terreno, debido a la gran cantidad de factores que influyen en nuestros resultados, no es tan simple como como aplicar un solo concepto y una fórmula. Es recomendado siempre considerar algunas de las siguientes prácticas: difundir los objetivos y metas de la planificación a terreno, seleccionar una línea de mando con buena experiencia, identificar claramente la ruta crítica para así favorecer un avance continuo y equilibrado entre las especialidades y mantener un buen control en la ejecución de las actividades de construcción de acuerdo a una planificación a nivel 5 (mayor detalle para cada partida). Basado en conceptos de Lean Construction, esto nos ayudará a identificar las restricciones y eliminar los desperdicios, así como también a identificar claramente aquello que agrega valor a nuestras actividades.

Además de las prácticas anteriormente mencionadas y de acuerdo a la publicación “Effectiveness of craft time utilization in construction projects” de la Universidad de Texas, basado en estudios realizados a 98 proyectos de construcción durante 37 años, se destacan metodologías para mejorar la productividad tales como trabajar con mano de obra directa multifuncional y mantener cuadrillas pequeñas o medianas de trabajadores. En este se define como cuadrilla pequeña de 1 a 3 trabajadores, cuadrilla mediana de 4 a 7 y cuadrilla mayor de 8 o más trabajadores. Considerando que el tamaño estándar de una cuadrilla en proyectos de construcción en la gran minería es de 8 a 12 personas (dependiendo de cada especialidad), este es un indicador directo que debemos corregir para mejorar nuestros índices de productividad.

En resumen, podemos mejorar el avance planificado incrementando las dotaciones de personal en terreno, pero al mismo tiempo con esta medida podemos estar generando una merma en nuestro rendimiento, aumentando nuestro PF por sobre 1.

Una buena planificación de las actividades de construcción nos ayudará a mejorar el avance y, a su vez, una buena asignación de los recursos y distribución de éstos en terreno, nos ayudará a lograr un buen rendimiento (PF bajo 1).

Post Author: Fabiola Garcia Sanders