Javier Hurtado, gerente de Estudios de la CChC: “La Reforma Laboral tiene una mirada muy obtusa del trabajo y del país”

Javier Hurtado, gerente de Estudios de la Cámara Chilena de la Construcción
Javier Hurtado, gerente de Estudios de la Cámara Chilena de la Construcción

Al cierre de esta edición, con indicaciones aún en debate, esta iniciativa se pone en el centro de la discusión. Desde la CChC miran con atención el desarrollo del proyecto. La titularidad sindical y la ampliación de la negociación colectiva a trabajadores por obra o faena, son los principales puntos de inquietud. La politización de la propuesta también preocupa. “El foco de una reforma debería estar en facilitar el trabajo de la mujer y en la participación de los jóvenes, ahí están los grandes problemas laborales”, indica el ejecutivo de la asociación gremial.

Alejandro Pavez V.
Periodista Construcción Minera

La Laboral, corresponde a una de las tres reformas que han marcado el eje programático del gobierno de Michelle Bachelet y que correspondería, en palabras de la mandataria, a “los cambios que Chile necesita”.

En términos generales, esta iniciativa corresponde a un proyecto de ley que busca modificar el actual Código del Trabajo que regula las relaciones laborales entre los empleadores y trabajadores, el rayado de cancha para el funcionamiento de las empresas. En lo particular, la propuesta está abocada a modificar los libros que tratan sobre Organizaciones Sindicales y del Delegado Personal y el de Negociación Colectiva. Esto, con el fin primario de empoderar al trabajador y entregarle mayores herramientas para “equilibrar” negociación con su empleador.

Las principales modificaciones y las que generan mayor preocupación en los diversos sectores productivos del país, se relacionan con la Titularidad Sindical, es decir la creación de un sindicato único con el poder de negociar (actualmente, la ley permite la creación de otros grupos paralelos al sindicato que pueden negociar con el empleador de acuerdo a sus necesidades); la prohibición de reemplazo en huelga; la extensión de los beneficios (solo con acuerdo con el sindicato se podrían extender a los trabajadores no sindicalizados) y la ampliación de negociación colectiva por obra o faena (la reforma no se hace cargo de este tema).

Si bien, muchos de estos puntos se encuentran actualmente en discusión, dado que se planea introducir una serie de indicaciones que buscan, en palabras del Ejecutivo, equilibrar los derechos sindicales y las necesidades productivas de las empresas, aun no hay certeza del resultado del proyecto definitivo. Y es que, al cierre de esta edición y pese a que se había señalado que a principios de noviembre se presentarían las indicaciones, todavía no se han incorporado las modificaciones decisivas, aplazando la discusión -según se estima- para principios de diciembre, una vez terminada la tramitación de la Ley de Presupuesto.

En este escenario, la Cámara Chilena de la Construcción, CChC, ha presentado su posición frente a este tema, particularmente respecto de la Titularidad Sindical y la ampliación de la negociación colectiva a trabajadores por obra o faena. Y es que el sector opera distinto a las otras industrias. Por otro lado, la Reforma Laboral tampoco se haría cargo de los reales problemas que debería enfrentar el país en estas materias que, a juicio del gremio, apuntaría al rol que juega la mujer en el trabajo y a los accesos de los jóvenes al trabajo.

Javier Hurtado, gerente de Estudios de la CChC, conversó con Revista Construcción Minera para analizar los principales ejes de esta reforma, sus implicancias en el sector y cuál es el panorama que se proyecta con ella. “Claramente uno puede pensar que en Chile pueden faltar reformas laborales. Yo soy un convencido de que es un tema relevante. Pero, con un objetivo. Y el objetivo fundamental de cualquier sistema laboral, tiene que ver con cómo logras la mayor integración posible y  no, necesariamente, con lo que estamos discutiendo hoy”, indica de entrada.

¿En qué sentido?

En Chile, de acuerdo a los informes de la misma OCDE, los grandes problemas laborales tienen que ver, primero, con la participación de la mujer, que es un tema fundamental y, segundo, con  la participación de los jóvenes. Y si lo quieres ver más profundamente, podemos hablar de la mujer-joven. Ahí hay un gran tema que como país estamos en deuda. ¿Y cómo se resuelve?, pues con una reforma laboral que sea mucho más inclusiva.

¿De qué forma se debería lograr esa inclusión?

Más que buscar una protección del trabajador existente o del sindicato, se debería buscar el cómo generas la flexibilidad suficiente para que existan distintos tipos de mercados del trabajo, que es lo que se ve en el mundo hoy. La relación contractual-laboral ha cambiado. Cada vez se ve más a un trabajador muy independiente, que trabaja incluso jornadas u horarios atípicos en el día. No necesariamente de oficina. Por ejemplo, un estudiante joven que busca compatibilizar el estudio con el trabajo y eso implica jornadas muy dispares durante el día. Puede trabajar tres horas en la mañana, ir a estudiar y trabajar dos horas en la noche. Una jornada muy parcial. Hoy la jornada laboral en Chile, lo máximo que tienes es una hora entre medio para almorzar y poder salir.  En el mundo se da esa flexibilidad. El trabajo rutinario es el que menos existe. Ya no es la tendencia.

Desde ahí, ¿qué papel juega el actual proyecto de Reforma Laboral?

En términos simples, corresponde a una reforma sindical y lo que intenta hacer es proteger al trabajador que ya tiene trabajo, permitiéndole una capacidad de negociación más fuerte a la que puntualmente tenía. A partir de ello, esta propuesta genera ciertas cosas esencialmente complejas. Por ejemplo, el hecho que cualquier negociación que logre un sindicato en la empresa, no podrá ser transferido a los trabajadores no sindicalizados. Si quieres obtener los beneficios, debes sindicalizarte, no habría libertad de elegir. Esos equilibrios de fuerza, a lo mejor a principios del siglo XIX, eran bastante más obvios, porque había otras presiones. El empleador no estaba tan de frente a la sociedad, no existía el acceso a la información que hay hoy. Si el empleador cometía algo raro, se sabía poco. Hoy estas cosas no ocurren con frecuencia. Hay más libertades, hay más comunicación, redes sociales, etcétera. Finalmente, se producen desequilibrios duros, pero tienes la fuerza para enfrentarlos.

¿Cuál es el problema entonces?

Es que cuando generas poderes muy complejos en un grupo de trabajadores que no tiene noción puntualmente del patrimonio o de la rentabilidad que maneja un empresario cualquiera, puedes llegar a hacer inviable cualquier operación. ¿Cómo responder a ese equilibrio de fuerza? O los despides a todos –que jamás, de ningún modo, sería el caso- o cedes a todas las presiones, que te lleva a un modelo de muchos más costos y no estás pagando la productividad que tienen. En el fondo, debes asociar la remuneración a la productividad y eso es un tema que en Chile no se ha logrado. No va por el camino correcto. También genera el no reemplazo en huelga, que es una práctica que en el mundo ya existe. No puedes permitir, sobre todo cuando estás atentando contra bienes públicos, en no reemplazo en huelga o cuando tengas bienes privados que no pueden parar. Hay indicaciones respecto de ese punto y hay discusión también sobre la titularidad sindical, que son dos temas fundamentales que están en la discusión pública.

A partir de ello, ¿cómo cree que se desarrollará el proyecto?

Yo creo que vamos mal. Honestamente no tengo mucha fe en que estemos en una visión correcta, porque se ha politizado mucho el tema. No puedes discutir reformas laborales desde el punto de vista conceptual, porque la discusión te lleva a modelos mentales que no son reales. En el Congreso, por ejemplo, señalamos que están pensando una reforma para la fábrica de finales del siglo XVIII y no se considera que hay formas distintas de trabajo.

Como es en el caso de la construcción…

Claro, en el caso de nosotros, de los contratistas, lo que se maneja en una obra de construcción, son una serie de contratos, con muchos contratistas diversos y cada uno tiene su propia particularidad. En la edificación, propiamente tal, cada faena, cada contrato, es muy corta. Esa faena constructiva, tiene, por ejemplo, 25 faenas distintas. Cada una con su contrato individual. Entonces se me produce la posibilidad de una negociación colectiva  dentro de la faenas, voy a tener 25 negociaciones distintas dentro de un proyecto, lo cual es bastante absurdo. ¿Cómo se canaliza esto? Cuando lo explicábamos, muchos actores se dieron cuenta que la construcción es particular. Acá no se va a cambiar la forma de trabajar. Es más, el cambio que viene a futuro es más complejo, porque si a esta faena le agregas, en el tiempo, más industrialización, va a ser mucho más corta, porque solo vas a ir a montar ciertas cosas y nada más. Y esto es la realidad.

¿Y en la construcción de proyectos mineros el panorama es distinto?

En una faena minera pasa más o menos lo mismo, quizás con la diferencia que los proyectos de construcción son un poco más largos y están vinculados al proceso productivo. Pero eso hace que la relación sea distinta. De hecho, en las faenas mineras, las empresas constructoras tienen sindicatos y  negocian sindicalmente. No es algo nuevo. Es más, participan del Sinami y otros organismos. Porque el empleador minero y la empresa contratista, están de acuerdo en esa forma de negociar. ¿Por qué? Pues porque le da estabilidad a la empresa minera y no incorpora problemas laborales en ese tipo de faena compleja que es la minería. Pero eso ya es una realidad que funciona y no tenemos para qué seguir profundizándola y llevarla a las empresas más chicas, no tiene ningún sentido.

Para permitirse este juego laboral, los contratistas de minería deben tener ciertas espaldas. Con lo cual es conveniente que se maneje así, pero aleja a la pyme de la posibilidad de trabajar en minería, porque no tienen la estructura interna para trabajar de esa forma y pasa a ser un subcontratista de un contratista mayor.

¿Por qué?

Porque una empresa contratista de minería maneja una cantidad más amplia de trabajadores, de especialidades y de una variedad de faenas. Generalmente, trabaja en más de un proyecto, por lo cual, si tiene un grupo de especialistas, lo moviliza de un lado a otro. Tienen la ventaja de que ciertos trabajadores que para ellos son más especializados en sus rutas críticas, no los contratan por faena, sino que por la empresa, a largo plazo. Es obvio, no se puede perder ciertos trabajadores que cumplen y tienen especializaciones y capacitaciones. Con ellos no hay conflictividad, porque se va negociando en cada faena. Pero en las empresas más pequeñas, trabajas un proyecto tras el otro generalmente. Contratas para una obra, pero como eres chico, no puedes contratar tres obras simultáneas, no posees las espaldas para hacer obras paralelas.

Justamente esa particularidad del sector, respecto de los métodos de trabajo y duración de los proyectos, es la que ha motivado la inclusión de indicaciones a la iniciativa del gobierno, específicamente respecto del contrato por faena

Lo que logramos convencer a varios es que, efectivamente, la construcción es algo distinto. Ahí nace una indicación que dice que la obra de faena se puede negociar colectivamente solo después de un año de la existencia de la faena que, para nosotros, era un objetivo importante. Sin embargo, la redacción puede generar confusión pues habla de la obra o faena de un año, interpretándose como un todo. O sea, un edificio se puede interpretar, en su conjunto, como una obra o faena, entonces, si tiene más de un año se podrá negociar colectivamente. Lo que no entienden, es que nosotros estamos hablando del contrato por obra, en ese edificio puede haber varias faenas. Esa es la discusión en la que estamos, de que se redacte mejor la indicación. Que hable de obra o faena individual y no como un todo, que es el proyecto.

¿Por qué cree que no se previó esta situación?

Yo creo que cuando llevas estas discusiones a un plano político-partidista, en la que se enfrentan filosofías de fondo, se idealiza el mundo que estás tratando de regular. Un sector lo ve como la caricatura de esta empresa lineal, con un empresario que tiene trabajadores que los explota, por lo cual se requiere un poder sindical mayor. Esa imagen es la que tienen muchos parlamentarios cuando discutes estas normas, porque nadie se ha puesto a pensar que en el mundo laboral existen muchas formas de trabajo y que deberían existir muchas más. Es un tema muy conceptual y no se han detenido a pensar estas cosas.

En definitiva, ¿cuál es el camino que se debería tomar?

Es que esto te lleva otra vez a los fundamentos básicos. Cuáles son las cosas negativas que no puedes hacer. Lo que quieres es proteger a las personas para que estén razonablemente bien y para eso debes tener esquemas que fiscalicen cómo se está tratando a la gente, en distintas partes. Si se comienza a estandarizar el trabajo, pensando en una sola forma de trabajo, te vas a equivocar en el 90% de los casos. Debes pensar en cómo desestandarizar, en lo que se debe proteger. Qué elementos básicos se deben resguardar para que no haya abuso, pero no relacionarlo con la forma de trabajo. Lo que hay que pensar y establecer es cómo tener ciertas libertades, pero cumpliendo con estándares y tengas alguna fiscalización.

Un tema fundamental para el sector es la Productividad ¿qué rol juega este ítem en la reforma?

Ninguno. Cuando puedes negociar por presión solamente, o sea si paralizo detengo completamente tu negocio, la productividad pasa al último plano de la discusión. Sin embargo, cuando generas cierta flexibilidad en las formas de trabajo, el estándar que buscarás contratar es la productividad. Es lo que debes contratar. A eso apunta el mundo. Se tiende más a las diversidades que al modelo único y una reforma laboral no puede apuntar a un modelo único de pensamiento, sino que se debe pensar en la flexibilidad.

Finalmente, ¿cuáles son las proyecciones que hacen en el escenario eventual de que se apruebe la reforma tal como está?

No creo que se aprueben todas las discusiones que hay. Está muy politizada esta reforma. Y va a salir con un sesgo político muy duro, por más que negocies ciertos puntos. Hicimos una evaluación bastante compleja de esto. ¿Qué va a pasar? Que las grandes empresas que trabajan más de una faena, no van a tener problemas porque van a contratar a sus personas claves en su planilla a largo plazo, pues tienen muchas faenas. A toda la ruta crítica. Pero las pymes en este contexto pierden. Porque como no tienen la simultaneidad de faena, no puede darse el lujo de sumar a su planilla a los trabajadores, por lo cual va a estar expuestos a la negociación por faena y va a estar más complicado con la competencia con los grandes. Y las más pequeñas, que quedan debajo de la norma legal, porque tienen menos de 10 trabajadores, van a poder meterse en el mercado sin esta regulación. Lo que va a pasar es que gran parte de los trabajadores de la pyme, se irán a trabajar a la gran empresa –la pyme va a morir-  y los que puedan, van a achicarse (a 8 trabajadores), porque así van a poder navegar sin regulación, por lo que vas a tender a precarizar el trabajo. Las empresas más chicas son más precarias y no porque sean malas, sino porque no tienen tiempo, porque con poco personal, no tienen encargado de remuneraciones, la administración es débil, pues estás preocupado de otras prioridades. Eso es precarizar, lo que es malo para el mercado.
………………………………………………………………………………………………………………………………………….

Álvaro Merino, gerente de Estudios de SONAMI
“Hoy en la minería uno de los temas prioritarios es elevar la productividad; sin embargo, el mencionado proyecto de ley no contribuye a ese objetivo”.
Entrevista 1
Desde la Sociedad Nacional de Mineria de Chile, SONAMI, también miran con atención el desarrollo de la Reforma Laboral. Álvaro Merino, gerente de Estudios de la entidad, indica que “vemos con preocupación que el proyecto sólo pone énfasis en el fortalecimiento de las organizaciones sindicales, creando condiciones y prerrogativas artificiales para su promoción, sin contemplar responsabilidades ni deberes respecto de las empresas en que incidirán”.

¿Cuál es la visión que se tiene respecto del diseño de esta reforma?

Consideramos que dicha iniciativa legal no le hace bien a Chile, pues atenta contra algunas libertades y derechos fundamentales previstos en la Constitución Política, tales como la libertad de asociación, la libertad sindical, la libertad de contratación, el derecho al trabajo y la libertad de empresa. Asimismo, dicho cuerpo legal privilegia el monopolio sindical, extrema la conflictividad y no ayuda a crear confianzas.

En el caso de la minería, nos preocupa también el no reemplazo absoluto en huelga, particularmente en el caso de sindicatos que representan una fracción pequeña de trabajadores, pero que realizan funciones críticas, como el movimiento de minerales, el chancado o el control de un proceso específico, o labores anexas que son igualmente indispensables, como son por ejemplo, los servicios higiénicos y de aseo, o el ingreso a las faenas de personas o materiales. Lo anterior constituye un desequilibrio en la negociación colectiva susceptible de provocar daños a las empresas, perjudicar a los demás trabajadores no involucrados en el proceso y alterar el funcionamiento del mercado de trabajo.

¿Cómo impactaría particularmente a la construcción en minería?

Hoy en la minería uno de los temas prioritarios es elevar la productividad; sin embargo, el mencionado proyecto de ley no contribuye a ese objetivo. Estimo que esta iniciativa legal puede afectar significativamente la relación laboral, al entregar un poder monopólico al sindicato y ello naturalmente impacta en mayor medida en las empresas de menor tamaño. En consecuencia, la legislación laboral debe otorgar un adecuado equilibrio entre las necesidades e intereses de empleadores y trabajadores quienes, en definitiva, son parte de una misma empresa. Un diálogo constructivo, con una visión integral del quehacer de las compañías y actividades productivas, debiera ser útil para corregir estos aspectos.

………………………………………………………………………………………………………………………………………….

Sergio Correa, gerente general Empresas Conpax S.A.
“El sector construcción se verá impactado con esta reforma”
Entrevista 2
Desde la perspectiva de los contratistas, la discusión que se genera en torno a este proyecto de ley es de suma importancia. Y es que para Sergio Correa, gerente general de Empresas Conpax S.A., la posible aprobación y aplicación de esta reforma proyecta un complejo panorama para el sector, “es una gran lástima que no se consideren a los trabajadores que van a quedar cesantes o en peores condiciones. De hecho creo que se aumentará la cesantía y las pymes tendrán pocas opciones de emprender al igual que la grandes empresas disminuirán su ritmo de contratación”, indicó.

¿Cuál será el impacto?

El sector construcción será igualmente impactado ya que el aumento de la conflictividad hará que las se frenen a contratar personal nuevo. El historial con los sindicatos es saludable, aunque lamento que no estén muy dispuestos a los incentivos de productividad que finalmente es el único mecanismo para incrementar el trabajo y los ingresos.

………………………………………………………………………………………………………………………………………….

Cristian Cuevas, Contralor de Constructora Excon S.A:
“Es del todo esperable que la conflictividad se vea incrementada y con ello la productividad disminuya”
Entrevista 3
Para Cristian Cuevas, Contralor de Constructora Excon S.A., otro importante contratista del sector, se perdió la oportunidad de haber generado una reforma con un foco en la productividad. “Creemos que se perdió una estupenda oportunidad para haber estructurado el quehacer sindical, dando fuerza y legitimidad a la negociación colectiva de los trabajadores, sin que el conflicto, la paralización, en definitiva, la agresión (económica, verbal o en algunas ocasiones física) sea lo que determine el cierre de un acuerdo”, indica.

¿De qué forma se vislumbra el desarrollo de este proyecto?

Temas tan relevantes como las formalidades y requisitos de la conformación de un sindicato, el papel como Ministro de Fe de votaciones de la Dirección del Trabajo a través de las inspecciones, fuero de los directores, materias a negociar en relación a los derechos irrenunciables, patrimonio sindical, y así una importante cantidad de aspectos que dada la ambigüedad con que está desarrollada la actual norma legal, la poca difusión de la Jurisprudencia Administrativa y Jurídica de estos temas, hace que su aplicación esté generalmente en el terreno de la interpretación y como es esperable la falta de reglas claras ocasiona conflictos. Pese al escenario anterior, el Poder Ejecutivo, pudo establecer reglas claras y con ello minimizar los conflictos, pero lamentablemente en una acción de alta miopía empresarial y búsqueda de popularidad, establece la necesidad de regular el conflicto, vale decir las consecuencias, no así sus causas, otorgando poder, supuestamente en una compensación de poderes a la parte más débil, los trabajadores. Sin embargo, y finalmente a nuestro juicio, no son estos últimos los que reciben este poder sino los Dirigentes Sindicales, por ello los trabajadores deberán someterse a estos y sus aspiraciones y expectativas dentro de una Negociación, dado que la estructura de participación de un trabajador al interior de un Sindicato sigue siendo difusa.

¿Cómo afectará a los contratistas en minería?

Está absolutamente estudiado y aceptado por los estamentos económicos, sindicales y empresariales, que un clima laboral sano o la también llamada “Paz Social”, contribuye en forma definitiva a la productividad, por ello una norma legal que está basada y le da énfasis y validación al conflicto como la forma de obtener una compensación o una ventaja real en una negociación, solo logrará que las negociaciones lleguen hasta esta instancia, provocando con ello un esperado incremento de la conflictividad deteriorando el clima laboral y con ello la pérdida de la Paz Social. A nuestro juicio, la Minería donde existe una alta concentración de trabajadores que, además por los sistemas de turnos permanecen en los lugares de trabajo por sobre los horarios de trabajo, dado que se vive en Campamento, es del todo esperable que la conflictividad se vea incrementada y con ello la productividad disminuya, lo cual será un aspecto más junto al precio del cobre, el tipo de cambio que esta Industria debe enfrentar, situación que indiscutiblemente afectará a las constructoras ligadas a esta industria.

Post Author: Fabiola Garcia Sanders