Fundición de aluminio Alcoa Fjarðaál, Islandia: En el frío nórdico

Gentileza Bechtel
Gentileza Bechtel

Inaugurada en junio de 2007, esta instalación se presentó como una de las plantas de producción de aluminio más seguras, sostenibles y tecnológicamente avanzadas del mundo.

Para su construcción, se movilizaron a cerca  de 2.200 trabajadores provenientes de Islandia, Polonia y otros países de Europa. Para albergar a los empleados, la compañía levantó un pueblo a unos cinco kilómetros de la fundición.

En un período de tres años se levantó este proyecto que, en total, abarca  cerca de  2 km y produce aproximadamente 2 toneladas métricas diarias de aluminio. En este artículo, una revisión gráfica de las instalaciones y la particularidad geográfica en la que se emplaza esta obra. 

Alejandro Pavez V.
Periodista Construcción Minera

A 6 km al este de Reyðarfjörður, en el municipio de Fjarðabyggð, en el borde este de Islandia, donde reinan las montañas nevadas y donde las temperaturas alcanzan -2 ° Celsius, se emplaza la fundición de aluminio Alcoa Fjarðaál. “Aluminio para los fiordos”, traducción del islandés Fjarðaál, destaca como una de las inversiones más grandes del país ártico. Con un costo cercano a los US$ 1000 millones (según indican en Bechtel, encargado del desarrollo y construcción del proyecto), esta instalación es considerada como una de las plantas de producción de aluminio más seguras, sostenibles y tecnológicamente avanzadas del mundo.

Inaugurada en junio de 2007, esta fundición abarca en total cerca de 2 km de expansión y tomó  tres años en construirse. En cuanto a su producción, está diseñada para generar hasta 346.000 toneladas métricas anuales de aluminio; no obstante, la productividad de la planta depende, en gran medida, de la fiabilidad del proceso y de la maquinaria empleada para su alimentación.

Como contratista principal de construcción, Bechtel requirió un gran capital humano. De acuerdo a lo que indican, emplearon a un número cercano a 2.200 trabajadores provenientes de la misma Islandia, Polonia y otros países europeos.  Esto, junto con la particularidad geográfica y climática de la zona, representó uno de los principales desafíos. Para albergar a tal cantidad de trabajadores, la compañía decidió levantar un pueblo en las cercanías de Reyarfjrur, la aldea existente más próxima a la obra, distante a un poco más de cinco kilómetros de la fundición.  “A pesar de la afluencia de nuevos trabajadores islandeses y extranjeros, las relaciones entre el proyecto y el municipio del lugar, que abarca a unos 700 residentes, fueron excelentes gracias a la cooperación de las autoridades locales, la comunicación abierta y la cuidadosa planificación”, destacan en la constructora.

El proyecto fue elogiado en Islandia por establecer un nivel alto de seguridad, basado en la filosofía de “cero incidentes” de Bechtel.  Además, obtuvo el más alto premio ambiental otorgado en Islandia, por su política de no generar desechos, ni descargar aguas residuales en el fiordo vecino.

En este artículo una revisión gráfica de las instalaciones extremas de esta planta, los desafíos logísticos y detalles de su instalación, en el frío nórdico, en las cercanías del círculo polar ártico.

 El proyecto

Tal como se mencionó, Alcoa Fjarðaál se emplaza al este de Islandia, en el borde interior de un fiordo en el que desemboca el Mar de Noruega. La población más cercana a la planta de fundición  está a más de 5 km de distancia y posee una población que llega a las 700 personas. Una cuestión muy común en este país, que cuenta con un poco más de 300 mil habitantes, de los cuales el 70% habita en su capital, Reykjavik, situada en la costa suroeste.

En este lado de Islandia, el clima es mucho más templado que en el norte el país, más cercano al círculo polar ártico. No obstante en el sitio del proyecto Fjarðaál, las temperaturas invernales oscilan alrededor de cero grados Celsius llegando a los –2°C.

La zona ofrece una vista privilegiada de la geografía volcánica de la isla, destacan  las montañas cubiertas de nieve y en primavera y otoño se puede apreciar la aurora boreal. En invierno, el sol está sobre el horizonte por solo unas pocas horas cada día (4 a 5 horas aproximadamente).  En verano (desde mayo a agosto), la luz de sol es casi perpetua, dada la rotación de la Tierra respecto a la estrella, un fenómeno que se conoce como sol de medianoche.

Uno de los mayores desafíos naturales que tuvo que enfrentar el equipo de Bechtel, aparte de lo remoto del lugar, fueron los vientos, que en la zona pueden superar los 140 kilómetros por hora. Una situación que obligaba el cierre de operaciones de la grúa y otros trabajos. De acuerdo a lo que indica en su web, para solucionar este problema, la compañía generó un plan de construcción que consideró  un alto grado de montaje en el suelo y módulos prearmados.

Para mantener a los trabajadores seguros y contrarrestar las inclemencias del clima, se idearon otras soluciones como el montaje de los techos desde dentro de las estructuras, evitando así la necesidad de contar con personas que trabajen en la cima de la azotea y se vieran expuestas al frío y a las fuertes ráfagas de viento. Estrategias como estas, le valieron a la compañía completar más de 2 millones de horas hombre sin accidentes con tiempo perdido.

Con 150.000 m3 de hormigón y 26.000 toneladas de acero, el desarrollo del proyecto abarcó más de 2 km y está compuesto por 336 cubas que funcionarían con 365 Amp de CC. Cada cuba produciría aproximadamente 2 toneladas métricas diarias de aluminio.

Según se desprende de un comunicado de CompAir, uno de los principales proveedores de compresores de la obra, las instalaciones de soporte adicionales del proyecto incluyeron una línea de reducción de longitud superior a 1 km, una instalación de carbón, una nave de colada y una instalación portuaria proporcionada por el municipio de Fjarðabyggð. Para llevar a cabo este desarrollo a gran escala, Bechtel precisó de una gama completa de compresores para realizar numerosas tareas de construcción, incluida la vibración del hormigón para la conformación de las paredes del tanque de almacenamiento y la alimentación para el funcionamiento general de la máquina herramienta.

Los compresores incluyeron unidades portátiles con generadores eléctricos, unidades de alta presión y dos revolucionarios modelos con ahorro de combustible. Bechtel también instaló un compresor estacionario para el funcionamiento del horno de inducción con varillaje catódico, un proceso clave incluido en el desarrollo.

Relación con la comunidad

En consonancia con el compromiso del mandante de  proteger el medioambiente, es que el proyecto fue diseñado para lograr un impacto mínimo. De esta forma, se generaron estrategias para cuidar la emisión de material particulado y preocuparse del uso del agua. Por otra parte, se mantuvo una comunicación constante con la comunidad local informándole cada paso en la evolución del proyecto. Así, para responder a las preocupaciones de sus vecinos, Bechtel creó un programa de relaciones con la comunidad que incluyó  múltiples formas de llegar a la gente. Entre ellas, destacó un boletín con actualizaciones e información del proyecto,  oportunidades de empleo y contrataciones. Esta publicación circulaba cuatro veces al año. Además, se programaban reuniones comunitarias regulares y se formó un comité de consejo de la comunidad con el objetivo de identificar y canalizar las soluciones de los problemas. El proyecto también cuenta con una web con toda la información de la planta, un buen canal informativo en un país donde el 96% de la población tiene acceso a internet.

Por otra parte, el mandante proporcionó plántulas por más de 2.000 árboles cerca del sitio del proyecto como parte de su programa de reforestación. Según consigna Bechtel en su web, Asmundur Asmundsson, presidente de la asociación forestal local, dijo que los residentes de Reyðarfjörður “están muy satisfechos con la contribución para el sector forestal en esta comunidad.”

Es la fundición de aluminio Alcoa Fjarðaál, “aluminio para los fiordos”, innovación, construcción y preocupación por el entorno, en el extremo frío del ártico.

Ambientes Extremos en América Latina
Bechtel se destaca por estar presente en la construcción de proyectos en localidades remotas,  de difícil acceso y desafiantes condiciones climáticas y geográficas. Así como las temperaturas y el viento fueron retos en Islandia, en América Latina la altura y la distancia donde se ubican los proyectos mineros están entre los principales desafíos logísticos a la hora de construir.

En 2011, Bechtel finalizó la ejecución  proyecto Antapaccay, una mina a rajo abierto y una planta procesadora de cobre a 4.100 metros sobre el nivel del mar en la región de Cusco en Perú y actualmente sus equipos trabajan en la construcción del proyecto Las Bambas, la planta concentradora de cobre en greenfield a 4.200 metros de altura, en la provincia de Apurímac, a 650 kilómetros del puerto de Matarani.

En Chile, la logística de transporte de material y construcción para proyectos como Los Pelambres y Los Bronces representaron un importante desafío. Ambos yacimientos están ubicados sobre los 3 mil metros, con dos y tres sitios de construcción respectivamente.

Post Author: Fabiola Garcia Sanders