Empleo, minería e inversión

Álvaro Merino Lacoste Gerente de Estudios de Sonami
Álvaro Merino Lacoste
Gerente de Estudios de Sonami

La revisión a la baja de la proyección de crecimiento para este año, entregadas por el Banco Central, que sitúan el incremento del PIB en un rango entre 1.75% y 2.25%, dan cuenta de una alarmante realidad: la economía está en un preocupante proceso de desaceleración y, por cierto, la minería no ha estado exenta de este escenario.

Un ejemplo. El empleo en la principal actividad productiva del país está mostrando, también, el impacto de este proceso de desaceleración de nuestra economía.

El empleo directo en el sector minero alcanza a 234.000 trabajadores de acuerdo a la última medición entregada por el INE correspondiente al trimestre móvil mayo-julio del presente año. La cifra representa el 3% de la totalidad del empleo nacional que llegó a 7.820.000 personas en el periodo indicado.

Cabe hacer presente que entre marzo del año 2010 y julio de 2014, el empleo en este sector productivo creció en 40.000 trabajadores, esto es un 21%. Adicionalmente, es preciso indicar que el peak de ocupación directa en esta rama productiva se alcanzó en octubre del año 2012 con 261.000 trabajadores, es decir, 27.000 trabajadores más que los que operan en la actualidad.

Por otra parte, al analizar la ocupación en el trimestre móvil mayo-julio de 2014 respecto de lo que ocurría hace un año atrás, se observa que el empleo a nivel nacional crece un 1%, esto es, aumenta en 81.000 trabajadores, no obstante, en la minería cae un 7,7% y es precisamente una de las actividades económicas donde proporcionalmente se manifiesta con mayor fuerza la baja en la ocupación.

Asimismo, en la construcción baja un 3,8%, en el comercio disminuye un 2,7%, en el transporte y comunicaciones en un 0,1%, mientras que en el sector agrícola aumenta levemente en un 0,9%. Cabe destacar que los sectores indicados precedentemente, junto con la minería, representan el 50% del empleo en el país.

Por otra parte, al comparar el desempleo promedio en el primer semestre de este año respecto de igual periodo del año pasado, se observa que, mientras en el país, la desocupación promedio aumenta de 6,2% a 6,3%, en la Región de Antofagasta crece de 5,2% a 7%, en tanto que en Atacama aumenta de 5,6% a 6,9%. Debemos considerar que estas regiones son eminentemente mineras donde el 62% del PIB de la región de Antofagasta es generado por la minería y en Atacama es el 42%.

Debemos tener presente que la inversión minera genera un efecto multiplicador muy relevante en otras actividades productivas y de servicios. En efecto, de acuerdo a un reciente estudio publicado por Cochilco, el multiplicador del valor agregado de la minería es 1,36; es decir que, por cada dólar producido por este sector, se generan 0.36 dólares en el resto de la economía, además, por cada empleo directo se generan 3.9 empleos adicionales en otros sectores económicos. Por ello cuando la minería progresa, arrastra virtuosamente a un sinnúmero de actividades económicas. Cuando la minería se detiene, también lo hacen la construcción, el transporte, el comercio, la hotelería, los proveedores mineros, parte importante de la industria y otras variadas actividades productivas.

La postergación de proyectos de inversión en el sector minero se traduce en menor crecimiento, empleo y desarrollo para todos.

Por tanto, para incrementar el empleo se considera necesario dar un impulso robusto a la inversión. Para ello se requiere, entre otros aspectos, acelerar los procesos en el otorgamiento de permisos, aumentar la oferta de energía y disminuir sus precios. También, es fundamental explicitar a los agentes económicos, en forma clara y nítida, la ruta a seguir en el mediano plazo, lo cual generará un mayor grado de confianza respecto del futuro. Adicionalmente, para incrementar la inversión a nivel nacional y transitar en la ruta hacia el desarrollo, como país, requerimos acuerdos amplios, en un horizonte de largo plazo, donde la estabilidad de las reglas es un factor crucial.

Post Author: Fabiola Garcia Sanders