“El desafío de la productividad es que sus implicados pongan en beneficio el desarrollo de la actividad y no los de cada uno”

Hernán De Solminihac, ex ministro de Minería e investigador asociado de CLAPES UC

Hernán De Solminihac, ex ministro de Minería e investigador asociado de CLAPES UC

En el Tercer Seminario “Productividad en la construcción de grandes proyectos mineros”, organizado por la CDT, el ex ministro de minería presentó el estado actual de industria minera y los diferentes hitos que perjudican la productividad del sector.  

Patricia Avaria R.
Periodista Construcción  Minera.

A través del tiempo la productividad en la industria minera ha tenido un descenso significativo acompañado de los distintos ciclos económicos que se han desarrollado. Por lo anterior, el sector ha propuesto diferentes iniciativas para hacer frente a este desafío y regularizarlo. La Cámara Chilena de la Construcción, CChC, junto con el Consejo Minero y en colaboración con la Corporación de Desarrollo Tecnológico, CDT, realizaron un informe llamado “Buenas prácticas en la construcción minera”,  el que tiene por objetivo identificar los principales factores que interfieren  esta problemática y las medidas para revertir la tendencia.  Dicho estudio, fue analizado en el Tercer Seminario “Productividad en la construcción de grandes proyectos mineros” por diferentes expertos del rubro minero. Uno de ellos fue Hernán De Solminihac, ex ministro de Minería y director del Departamento de Ingeniería y Gestión de la Construcción  e investigador CLAPES de la Pontificia Universidad Católica de Chile, quien presentó sobre el contexto de la industria minera 2015 y sus proyecciones económicas. En la oportunidad, el experto dijo que la exportación de cobre de Chile representa alrededor de un 90% del total de sus minerales. A esto, agregó que la participación en la producción mundial de cobre en 2014 representó un 31,1 por ciento.

Asimismo, el ex ministro de Minería informó que en 2005 la producción total fue de 16 mil toneladas de cobre fino, donde China  tenía prácticamente 22% de ese consumo. “Si vemos en 2014 la cifra pasó de 16 mil a 23 mil de toneladas de cobre fino. Por lo tanto, China pasó del 22% al 50% de consumo total de cobre en el mundo. Claramente, lo que país asiático haga o no haga se refleja en el mercado del cobre”.

Además, De Solminihac hizo énfasis en el precio del cobre, dando a conocer que ha tenido una evolución interesante. “Hemos llegado a una baja de US$ 2,4 la libra, cifra que nos hace analizar con más fuerza el futuro y que ha repercutido en los altos costos de la industria”, indicó.

En cuanto a los hitos que perjudican a la productividad minera, el ejecutivo dijo que “entre los años 1997 y  2013 se puede observar que los factores que han afectado la productividad son los altos costos, la ley del mineral y el precio de la energía”.

Por otro lado, el ejecutivo recomendó que hay que preocuparse y conocer el ámbito internacional. Asimismo, tratar de entender qué está pasando con él, anticiparse y tomar las medidas oportunas y a tiempo. “Influir en el ámbito mundial es difícil, por lo tanto tenemos que concentrarnos en el entorno nacional, preocuparnos en qué está el Gobierno y lo que hacen las empresas. Para concentrarnos en cada uno de ellos, lo que tenemos que hacer es que como país debemos entregar señales claves de cómo se va a regularizar las reformas en el futuro y cuáles son los impactos de ellas”, finalizó.

¿Cuál es la evaluación que hace del momento que vive la minería?

La industria se ha ido adaptando. Las condiciones externas e internas han ido cambiando. Tenemos algunos cambios nacionales que realmente generan una inestabilidad sin conocimiento de su rumbo. Entonces, esa inestabilidad hace que las inversiones no lleguen con tanta facilidad como antes. Por lo tanto, creo que la industria se está adaptando y el Gobierno tiene que hacer los ajustes necesarios para dar esa estabilidad a futuro.

Pese a que las proyecciones del precio del cobre son a la baja ¿cuál es su visión respecto a la posibilidad de impulsar nuevos proyectos mineros en el país?

Cada empresa tiene que ver qué acción debe tomar, cómo visualiza la industria y cómo observa las condiciones particulares del proyecto a futuro. En definitiva, son ellos los que deben tomar la decisión y obviamente a nosotros como país nos interesa que se desarrollen, pero no podemos forzar que se realicen si es que no son rentables para los inversionistas. Por lo tanto, el país tiene que dar las condiciones para que nuevos proyectos se desarrollen  y obviamente la industria tiene que trabajar en forma eficiente para que los costos sean atractivos y competitivos a nivel mundial.

La productividad sigue siendo un factor relevante.

Nosotros hemos estudiado la productividad de la minería y la verdad es que hemos tenido un descenso importante en los últimos tiempos, desde el año 2000 en adelante más o menos. Por lo tanto, que una institución como la Cámara Chilena de la Construcción lleve adelante un estudio donde intervengan personalidades de distintos ámbitos de la industria es fundamental, dando a conocer un diagnóstico, las soluciones y luego implementándolas para que podamos salir adelante como país con una industria tan importante para el desarrollo de nuestra nación.

¿Cuáles serían los principales desafíos  que deben sortear mandantes y contratistas a la hora de ejecutar un proyecto minero?

El diálogo es una buena forma para llegar a acuerdos. También, el desafío de la productividad  minera es que sus implicados pongan en beneficio el desarrollo de la actividad y no los de cada uno. En ese criterio, si todos estamos enfocados a la misma elección, los acuerdos son mucho más rápido, pero si cada uno tiene su propia agenda es muy difícil de llegar a un acuerdo.

A su juicio, ¿cuál sería el papel que juega la innovación en desarrollo de la industria y el foco en la productividad?

El mundo ha ido creciendo y la innovación ha ido mejorando, por lo tanto cada empresa debe ver cuál es la tecnología que se adapta mejor a su faena en particular. Actualmente existen robots, maquinarias autónomas, entre otras. La idea es que sea un buen implemento para la productividad de la faena y no un costo para ese proyecto.

Cuando usted era Ministro de Minería tenía por objetivo aumentar en el desarrollo minero el ingreso de la mujer, ¿cómo se ha desarrollado este proceso?

Se avanzó bastante en dar a conocer, en capacitar y en introducir. Crecimos en cifras de alrededor de un 4% al 8% de ingreso de mujeres en esta industria, pero obviamente falta para seguir avanzando. Creo que realmente la mujer es un gran aporte y debiéramos hacer esfuerzos adicionales para que esto siga avanzando y estemos preparados cuando la industria vuelva a tomar la fuerza  y así tener más mujeres capacitadas para introducirse en ella.