El creciente rol de los sindicatos en el aumento de la productividad

Kristina Martínez, Coordinadora de Productividad en Construcción de Bechtel
Kristina Martínez, Coordinadora de Productividad en Construcción de Bechtel

En su libro “Drive”, D.H. Pink sugiere que hay tres ingredientes claves para mejorar el rendimiento: autonomía, maestría y propósito. En contraste con el enfoque de la zanahoria y  el garrote de principios del siglo XX, este nuevo modelo pretende generar innovación y productividad. Entonces, ¿qué tiene que ver este concepto con la evolución de los sindicatos en Chile?  En un país lleno de proyectos de ejecución acelerada, los sindicatos tienen el potencial de convertirse en el hilo conductor que vincula a los empleados con una carrera más que con una tarea. Este artículo analiza detenidamente cómo diferentes programas sindicales han tenido un impacto positivo sobre la autonomía, maestría y propósito, y cómo estos programas podrían impactar la productividad regional.

El primer ingrediente clave para estimular la productividad es la autonomía. Autonomía es la capacidad del empleado para dirigir su propia vida. En Chile, los contratistas mantienen registros individuales del personal calificado disponible. Como resultado, el empleo en gran medida se basa en recomendaciones de la supervisión de primera línea, que lleva al empleado a depender del capataz para un empleo posterior. Esta estructura corre el riesgo de poner el desarrollo de carrera de una persona en manos de un solo capataz y de crear criterios subjetivos para el desarrollo de la carrera.  Por el contrario, los sindicatos en Norteamérica y Europa ofrecen a sus miembros apoyo para encontrar empleo. Este servicio permite a los contratistas tener acceso a una base de datos objetiva de trabajadores especializados disponibles, de modo que el empleo se base en credenciales estandarizadas y el orden de postulación.  A través de los servicios de empleo objetivos, los sindicatos tienen la oportunidad de permitir mayor autonomía a los miembros durante el curso de sus carreras.

El segundo ingrediente clave para estimular la productividad es la maestría. Esta es el deseo del empleado de aprender y crear cosas nuevas.  Las estructuras sindicales de muchos países desarrollados ofrecen la oportunidad de maestrías a través de programas de capacitación y certificación de los empleados. Por ejemplo, el Sindicato de Enfierradores de Norteamérica requiere que todos los trabajadores especializados pasen por un programa de aprendizaje de cuatro años, durante el cual también reciben más de 600 horas de capacitación en salas de clases. Una vez que el enfierrador completa esta capacitación, se le considera como calificado. Aunque la investigación sobre el impacto de los sindicatos en la productividad es a menudo contradictoria, la evidencia muestra consistentemente que los sindicatos que ofrecen programas de capacitación formal, mejoran la productividad respecto a los que no. Chile avanza lentamente hacia la certificación nacional de todos los oficios, pero este proceso se ha incorporado lentamente en la industria de la construcción minera. Además, debido a que este proceso de certificación es independiente de la capacitación previa, puede producir brechas en las habilidades prácticas entre los trabajadores. El creciente interés por la certificación de los oficios puede dejar a los sindicatos chilenos en una posición única para ofrecer programas de aprendizaje y eliminar la brecha entre competencia y maestría dentro de los oficios.

El tercer ingrediente clave para estimular la productividad es el propósito. Propósito es el deseo de un empleado de mejorar el desempeño propio y global. El sistema de negociación descentralizada común en los sindicatos chilenos, los distingue de muchas otras estructuras colectivas de América Latina. Los empleados del sistema de negociación descentralizada firman con los sindicatos después que un proyecto ha sido movilizado y esta selección es controlada en gran parte por la plataforma de negociación ofrecida por cada delegado. Esta estructura genera aumentos de la productividad mediante la negociación de incentivos dentro de paquetes de compensación. Sin embargo, como señala Pink en “Drive”, este enfoque la zanahoria y el garrote tiene un impacto determinado en la productividad. Este enfoque, popularizado a principios del siglo XX, era ideal para entornos de rutina, simples y en ambientes altamente controlados. En ellos, el foco estaba en la tarea en lugar de la carrera. Sin embargo, los acuerdos de negociaciones centralizadas de los sindicatos ayudan a cambiar el enfoque de la compensación desde la tarea a la carrera, a través de mejoras de salud y beneficios en las pensiones. Este cambio permite a los empleados obtener beneficios a largo plazo, tanto para ellos como para el desarrollo del país durante el transcurso de una carrera fructífera.

En un país como Chile, que se caracteriza por proyectos de ejecución acelerada, los sindicatos tienen el potencial de convertirse en el hilo conductor a largo plazo, que puede proporcionar autonomía, maestría y propósito a los empleados. Como Pink sugiere en su libro, estos tres ingredientes forman la columna vertebral de la motivación y tienen la capacidad de impulsar una cultura de mayor productividad.

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Revista Construcción Minera es la nueva publicación técnica de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) de la Cámara Chilena de la Co nstrucción (CChC), que además cuenta con el apoyo del Comité de Túneles y Espacios Subterráneos de Chile (CTES). Su enfoque consiste en el análisis de proyectos de construcción para la minería además de difundir nuevos productos, materiales, servicios, soluciones y sistemas constructivos orientados a este subsector.construcción