DL 600 o LEY SOBRE INVERSION EXTRANJERA

Álvaro Merino Lacoste Gerente de Estudios de Sonami
Álvaro Merino Lacoste
Gerente de Estudios de Sonami

Uno de los aspectos que aborda el proyecto de ley sobre reforma tributaria, que ingreso a tramitación legislativa a comienzos del mes de abril pasado, es lo relativo a la derogación del DL 600 a partir del año 2016.
Recordemos que el Decreto Ley 600, también conocido como Estatuto de Inversión Extranjera, se dictó en julio del año 1974 y tuvo como objetivo atraer inversión externa a Chile como complemento a la inversión local, promoviendo su desarrollo y permanencia en el país, para lo cual estableció dos principios fundamentales: no discriminación entre los inversionistas nacionales y los externos, y otorgar las seguridades correspondientes del Estado de Chile.
Posteriormente, el 31 de marzo del año 1993 se publicó la ley N°19.207, que modificó el DL 600. En ese mismo año, se dictó el  DFL 523 del Ministerio de Economía que fija el texto refundido, coordinado y sistematizado del Estatuto de Inversión Extranjera.
Luego, en los años 2005 y 2006 mediante las leyes números 20.026 y 20.097, respectivamente, se introdujeron modificaciones al Estatuto de Inversión Extranjera a raíz de la ley que estableció un impuesto específico a la actividad minera. Finalmente en 2010, mediante la ley N°20.469, se modificó nuevamente la ley de inversión extranjera en concordancia con la normativa sobre impuesto específico a la minería.
Entre el año 1974 y el 2013, han ingresado al país vía DL 600, US$ 141.000 millones, medido en moneda actual, es decir dólares 2013, de los cuales US$ 50.000 millones se destinaron al sector minero, esto es un 36% del total de recursos externos que captó Chile en las últimas cuatro décadas, mediante este mecanismo.
Adicionalmente, es oportuno indicar que en los primeros diez y seis años de vigencia de este cuerpo legal, es decir 1974-1989, ingresaron al país recursos por un monto de US$11.000 millones, esto es un promedio anual de US$ 688 millones, de los cuales el 45% se destinó al sector minero.  En tanto que en los últimos 24 años, 1990-2013, Chile recibió un monto de US$130.000 millones, lo que representa un ingreso anual de US$5.417 millones, de los cuales el 35% se destinó a la minería.
Los cambios que introduce el proyecto de ley sobre reforma tributaria  tienen como meta recaudar en régimen un 3% del PIB. No obstante, al analizar dicha iniciativa legal no se aprecia que la derogación del Estatuto de Inversión Extranjera contribuya al cumplimiento de dicha meta, en el sentido que por este solo hecho se incremente la recaudación fiscal.
Se debe tener presente que cuando se hace una inversión en un país determinado no solo hay que centrar la atención en los costos asociados al proyecto sino también en el marco institucional, jurídico, económico y político, y, en este sentido, Chile ha generado confianza, estabilidad y seguridad, elementos claves para atraer inversión, especialmente en minería, cuyos proyectos se desarrollan en el largo plazo.
En efecto, la legislación chilena combina armónicamente los intereses del país y las garantías que requieren los inversionistas para abordar proyectos que demandan cuantiosos montos, sofisticada tecnología y profesionales y técnicos de primer nivel. Somos un país confiable y esa condición se refleja en el flujo permanente de inversiones que concurren a Chile, en representación de los más importantes consorcios mineros del orbe que han establecido aquí su base de operaciones para América Latina y en ello, por cierto, la normativa sobre inversión extranjera y particularmente el DL 600 ha contribuido a que Chile sea considerado un país atractivo para invertir en minería.
Por lo tanto, toda inversión requiere contar con seguridad jurídica y económica, más aún si se trata de una actividad productiva que se desarrolla en el largo plazo, como es precisamente el caso de la minería, por ello, si los países limitan o restringen los espacios de seguridad para la inversión, lo más probable es que  esas naciones vean mermados los montos de inversión para sus actividades económicas.
En resumen, la calidad de las instituciones y la capacidad de las personas han sido claves para aprovechar las potencialidades mineras del país, superando de esa manera a otras zonas geográficas donde a pesar de sus recursos, no han tenido el progreso alcanzado por Chile.
Por tanto, estimo que en este caso hay que considerar las sabias palabras del líder  que impulsó el proceso de reformas económicas en China, Deng Xiaoping, quien señaló “no importa el color del gato, lo importante es que case ratones”, es decir, en este caso, lo relevante es que el inversionista disponga de una normativa legal que le permita contar, en forma clara, precisa y concreta, con la certeza jurídica y económica necesaria para materializar sus proyectos. Ello es especialmente importante para aquellas inversiones que se desarrollan en el largo plazo como ocurre con la minería.

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Revista Construcción Minera es la nueva publicación técnica de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) de la Cámara Chilena de la Co nstrucción (CChC), que además cuenta con el apoyo del Comité de Túneles y Espacios Subterráneos de Chile (CTES). Su enfoque consiste en el análisis de proyectos de construcción para la minería además de difundir nuevos productos, materiales, servicios, soluciones y sistemas constructivos orientados a este subsector.construcción