Decreto Supremo N°594: Mejores condiciones de seguridad en gran altura

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Decreto está dirigido a los trabajadores expuestos a Hipobaria Intermitente Crónica por Gran Altitud (HIC), que desarrollan actividades  entre los 3.000 a  5.500 metros sobre el nivel del mar (msnm), con una permanencia mínima del 30% en un período de seis meses  en sistemas de turnos rotativos en gran altitud y descanso a baja altitud.

Los trabajadores expuestos deberán ser incorporados al programa de vigilancia médica realizándose las evaluaciones de salud ocupacional correspondiente.

La normativa establece que los lugares de trabajo deben contar con una brigada de  emergencia, cuyo número será determinado por la administración de acuerdo con la extensión de las faenas y el número de trabajadores.

Patricia Avaria R.
Periodista Construcción Minera

Los proyectos ubicados a gran altura geográfica entre los 3.000 a 5.500 msnm,  que aprovechan la gran cadena de montañas que cuenta el país, deben considerar el cumplimiento de ciertas condiciones sanitarias y ambientales en los lugares de trabajo para proteger la salud de sus colaboradores y de todas las personas que allí se desempeñan. En términos prácticos, esto significa cumplir con las modificaciones del “Reglamento sobre Condiciones Sanitarias y Ambientales Básicas en los Lugares de Trabajo”, contenido en el Decreto Supremo N°594 del Ministerio de Salud que entró en vigencia el 08 de noviembre de 2013.

Desde hace unos años, tanto la autoridad a nivel central (Ministerio de Salud, Minsal), las empresas y los Organismos Administradores de la Ley N°16.744, identificaron la necesidad de evaluar en forma específica la salud de las personas que se desempeñan laboralmente en condiciones especiales y una de estas condiciones es la gran altura geográfica; sin embargo, no existía una normativa que así lo requiriera. Por otra parte, los trabajadores de diversos sindicatos de empresas mineras, con faenas en gran altura geográfica, solicitaron a la autoridad el desarrollo de una normativa que ordene las condiciones para poder exponerse a este riesgo y que se establezca un programa de vigilancia de la salud de los mineros.

Ilse Urzúa Finke, médico y subgerente corporativa de Salud  de la Mutual de Seguridad, CChC, señala que también se consideró la información científica que indica que “‘la exposición a hipobaria intermitente crónica por gran altitud puede producir algunos tipos de enfermedades reversibles a corto y/o a largo plazo, principalmente neurológicas y cardiopulmonares que van desde el mal agudo de montaña en sus diferentes variedades, hasta la policitemia, hipertensión pulmonar y/o trastornos del sueño -el que se podría agravar en sujetos con apnea obstructiva del sueño previa-, entre otras patologías’’.

DS N°594

El decreto  recomienda y considera  medidas preventivas contra el mal agudo de montaña, en sus diversas modalidades, cuya principal condicionante es la exposición a hipobaria intermitente crónica por gran altitud, que corresponde a la disminución de la presión barométrica con respecto al nivel del mar y falta de oxígeno (al ascender existe una menor presión atmosférica, por lo tanto hay también una menor disponibilidad de moléculas de oxígeno. Se pone en marcha una serie de mecanismos de adaptación de las funciones fisiológicas: respiratoria, cardiaca y renal).

Asimismo, la experta de la Mutual, indica que uno de los principales síntomas de este estado, es la escasez de oxígeno sumada a la disminución de la presión ambiental,  lo que se traduce en una dificultad para generar en el organismo la energía suficiente (ATP) para realizar las tareas que requieren los procesos constructivos. A esto, se le suma la lejanía de los centros urbanos y el rigor climatológico que significa tener que pasar tiempos prolongados en faena habitando campamentos y las dificultades logísticas de abastecimiento que estas condiciones imponen, tanto de suministro de alimentos, como de agua, sequedad ambiental y bajas temperaturas.

Por otro lado, Rodrigo Barahona, ingeniero, especialista sénior Sector Minería de la Asociación Chilena de la Seguridad, ACHS, añade que por instrucción en el decreto N°28, los organismos administradores de la Ley 16.744, deberán notificar a la autoridad sanitaria regional correspondiente y al Minsal (Depto. de salud ocupacional), los casos de enfermedad y accidentes relacionados al trabajo en gran altitud.

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Principales beneficios del decreto

La modificación al DS N°594 establece que las empresas o faenas que tengan trabajadores expuestos a hipobaria intermitente crónica por gran altitud deberán realizar acciones preventivas a la condición de exposición, adoptando medidas como informar a los trabajadores de los riesgos específicos de exposición a HIC por gran altitud. Asimismo, Barahona cuenta que este decreto considera impartir cursos de formación anual para los trabajadores, capacitación que es teórica-práctica sobre el riesgo y  consecuencias para la salud de la exposición ocupacional a gran altitud. “Dichos cursos tendrán una duración mínima de tres horas cronológicas, los que deberán ser impartidos profesionales de la salud (con 8 semestres de estudio y formación en los temas a tratar en la formación).

En cuanto a la fiscalización, el Artículo 110 b.4 considera que para la prevención, vigilancia y diagnóstico precoz de los efectos en la salud provocados por la exposición a hipobaria intermitente crónica, “los trabajadores expuestos deberán ser incorporados al Programa de Vigilancia Ocupacional, realizándose evaluaciones de salud  periódicas. Estas evaluaciones de salud deben ser realizadas por los respectivos organismos administradores del seguro de la ley N°16.744, con la finalidad de determinar si  la condición de salud del trabajador le permite desarrollar actividades  bajo estas condiciones.

El experto de la ACHS, señala adicionalmente que, todo trabajador deberá ser evaluado por su médico personal, para que ser analizado por el policlínico de la faena. Centro de salud que se refiere a la vigilancia y monitorización y seguimiento de la aclimatación a la gran altitud de los trabajadores; rastreo y compensación de patologías crónicas; evaluación inicial al llegar a la obra o lugar de trabajo por primera vez y luego de 6 meses sin haber subido a gran altitud, y seguimiento a las 24 y 48 horas posteriores a la llegada y reevaluación anual.

Asimismo, considera que todos los campamentos que estén ubicados a más de 3.000 msnm  deberán disponer de medidas para la mitigación de la hipobaria,  con oxigenación,  humidificación, o las disponibles por los avances científicos y tecnológicos, que simulen las condiciones ambientales bajo los 3.000 metros sobre el nivel del mar.

Respecto a centros de emergencia, el Artículo 110 b.9, indica que “los lugares de trabajo deben contar con una brigada de emergencia, cuyo número será determinado por la administración de acuerdo con la extensión de las faenas y el número de trabajadores, a la cual le corresponderá actuar solo en caso de emergencia para atender al accidentado hasta que obtenga atención profesional”.

Rodrigo Barahona, afirma que el decreto está dirigido a trabajadores que están en altura con una permanencia mínima del 30% en un período de seis meses  en sistemas de turnos rotativos en gran altitud y descanso a baja altitud.

Productividad

Hoy la productividad en la industria minera es una prioridad para llevar a cabo los grandes proyectos que están en cartera y es por eso que los trabajadores tienen que estar en buenas condiciones para ejecutar sus tareas  sin inconvenientes. Sin embargo, el DS N°594, detalla que todo personal debe ser evaluado de manera continua, lo que según Barahona, se necesitan coordinaciones importantes para cumplir en un corto plazo, con las exigencias del decreto y no interrumpir procesos o faenas mineras. Su recomendación es que todas las capacitaciones se desarrollen en faena “in situ”, ya que así los tiempos de traslado de los trabajadores se reducen. También, el experto dice que, para aquellas faenas que cuentan con campamentos mineros “se debe asegurar  la habitabilidad, con medidas que mitiguen la HIC utilizando oxigenación, humidicación o las disponibles tecnológicamente previa definición técnica de salud, lo que permitiría un buen dormir de los trabajadores mineros”.

Por otro lado, la Doctora Urzúa, explica que este decreto en sí no afecta el desarrollo de la faena, sino que “agrega alguna dificultad en términos de desplazamientos de los trabajadores que deben ser evaluados durante el periodo de aclimatación. “Anteriormente no existía el mandato de la capacitación sobre el impacto en la salud de la altura geográfica y tampoco se incluía ningún requisito relacionado a las evaluaciones de la salud común de los trabajadores.  Cada empleador determinaba si realizaba evaluaciones de salud a sus trabajadores, lo que ahora es un mandato”, finaliza la experta de la Mutual. Esta modificación aseguraría el bienestar y confort de los trabajadores mineros, los que día a día están expuestos a los riesgos que la industria presenta.

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Exámenes a considerar en altura geográfica:

Electrocardiograma de reposo
Radiografía de tórax antero posterior
Hemoglobina
Glicemia
Creatininemia
Perfil lipídico

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Revista Construcción Minera es la nueva publicación técnica de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) de la Cámara Chilena de la Co nstrucción (CChC), que además cuenta con el apoyo del Comité de Túneles y Espacios Subterráneos de Chile (CTES). Su enfoque consiste en el análisis de proyectos de construcción para la minería además de difundir nuevos productos, materiales, servicios, soluciones y sistemas constructivos orientados a este subsector.construcción