Cultura de seguridad

Jorge Schwerter Hofmann  Gerente General Excon Construcción
Jorge Schwerter Hofmann
Gerente General Excon Construcción

La forma como se va construyendo la cultura de seguridad de las empresas, que permita avanzar hacia el tan buscado cero accidente, no es inocua. Si bien no hay una receta única para esto, hay elementos que deben estar presentes para que sea una organización que aprenda y pueda alcanzar sus objetivos.

Primero que todo, se debe declarar explícitamente el objetivo de trabajar para  no tener accidentes. No debe haber duda alguna en esto y las políticas de la empresa que fijan el marco, deben ser muy claras. Si se es permisivo o ambiguo en esta declaración, podemos olvidarnos de tener a todos mirando este propósito. Lo segundo, es que debe comunicarse siempre. En la reunión de directorio en las empresas grandes debe ser el primer punto de la tabla; en empresas más chicas, en la reunión del dueño con sus socios o ejecutivos más cercanos. Toda reunión de operación, de coordinación entre áreas o de explicación a terceros sobre el quehacer mismo, debe incluir el capítulo de Seguridad. Tercero, es ser consecuente. Si el personal de la empresa ve que una cosa es que se declare y otra distinta es lo que se hace, también demos por perdido cualquier avance en la dirección declarada. Esto es tremendamente importante, porque muchas veces el apuro en ejecutar tareas que no han sido debidamente planificadas o la torpe imposición de reglas incumplibles, reflejan que lo dicho antes no era más que una declaración de intenciones. Mientras más alto es el cargo de la persona que trasgrede las normas autoimpuestas o es permisivo con el no cumplimiento, mayor es la resonancia en la organización que lee el mensaje como un tema sin importancia.

Cuarto, los incentivos y motivaciones deben estar bien dirigidos. Si por cuidar la seguridad, alguien es reprendido y no felicitado o, por otro lado, alguien que se salta las reglas no es reprendido y se deja pasar porque de esa manera apura la producción, le estamos diciendo claramente a todos, qué es lo prioritario. Si los bonos por resultado se entregan a los responsables de faenas, a pesar que se tuvieron accidentes, entonces no se está reconociendo el resultado real del trabajo ejecutado: este debe considerar tanto lo económico mostrado en su balance, como la calidad en la entrega de la obra al cliente y obviamente los resultados en seguridad alcanzados durante el periodo de ejecución. Por último, es vital para el crecimiento como organización, el tener retroalimentado el sistema. Si se reconocen oportunamente las desviaciones en la ejecución de las tareas respecto a lo previamente planificado; hay incidentes o conductas inapropiadas, es muy importante que esto sea levantado, corregido  e incorporado al buen hacer de la empresa. A su vez, en caso de ocurrir un accidente, la investigación debe ir a fondo para sacar conclusiones que permitan hacer las mejoras. El mirar las investigaciones de manera superficial, es hacerse trampas en el solitario, por lo tanto, no hay ninguna posibilidad de aprender.

Todos los que trabajamos en cualquier tipo de empresa, entendemos que se pueden cometer errores. El emprendimiento es por definición tomar riesgos, en que el control no es sobre el 100% de lo que pasa. El problema se presenta cuando no se está dispuesto a actuar consecuentemente. Las cosas son lo que son, no lo que se dice que son. Y aquí la forma sí importa mucho.

Post Author: Fabiola Garcia Sanders