Control de tránsito: Seguridad bajo tierra

Gentileza Codelco
Gentileza Codelco

Dentro de los aspectos a considerar cuando se habla de seguridad en minas subterráneas, están los relacionados al control de tránsito de vehículos, de personas y máquinas, así como la ventilación de los ductos.

Si bien al interior de la faena los peatones tienen prioridad en el desplazamiento, es fundamental que estos también respeten los reglamentos y circulen utilizando distintivos reflectantes de alta visibilidad que puedan ser reconocidos fácilmente por los operadores.

En cuanto a la ventilación, en toda mina subterránea se debe disponer de circuitos naturales o forzados, con el objeto de mantener un suministro permanente de aire fresco y retorno del aire viciado.

Alfredo Saavedra L.
Periodista Construcción Minera

La industria minera se ha preocupado constantemente de la seguridad, alcanzando bajas tasas de accidentabilidad gracias a sus diversas medidas preventivas. En ediciones anteriores abordamos el tema del control de tránsito desde una perspectiva general y ahora nos centraremos en las medidas aplicadas y recomendaciones para el control de vehículos y peatones en faenas subterráneas. De acuerdo al Reglamento de Seguridad Minera, del Ministerio de Minería, en su Decreto Supremo N°132, artículo 78, se indica que las empresas mineras deben elaborar reglamentos específicos en actividades como el control de ingreso de personas a las faenas, transporte, uso y manejo de explosivos, tránsito y operación de equipos al interior de la mina, transporte, manipulación, almacenamiento y uso de sustancias y elementos peligrosos y otros, de acuerdo a las necesidades operacionales.

Control de tránsito

Al hablar de transporte en minas subterráneas, los reglamentos indican que será el administrador quien elaborará y mantendrá actualizado el reglamento interno de transporte que involucre al personal, materiales y equipos y vehículos automotores.

En el caso que se utilice tracción mecánica, se debe emplear una señalización adecuada y los equipos deben contar con iluminación propia en buen estado. Lo mismo aplica para el uso de equipos automotrices de cualquier naturaleza, los que al estar en movimiento deberán mantener sus luces encendidas en la dirección de avance.

En cuanto al tránsito de vehículos para transporte de pasajeros en el interior de la mina (buses y similares), el Reglamento de seguridad minera, indica que debe estar regulado por un reglamento aprobado por el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), en el que se deben considerar requisitos mínimos, como que las dimensiones de los vehículos cumplan con las especificaciones contenidas en él. Además, se debe proveer la iluminación reglamentaria y proporcionar la ventilación adecuada de acuerdo al número de máquinas que transiten por el interior de la mina. También se recomienda establecer un sistema de flujos de tránsito con la respectiva señalización y restricciones. “Un ejemplo de esto es mina El Teniente, donde existen kilómetros de túneles con señalización adecuada para el tránsito seguro al interior de la mina”, cuenta Rodrigo Barahona, especialista Sénior Sector Minería de la Asociación Chilena de Seguridad, ACHS.

El Reglamento de seguridad minera indica respecto a las vías por donde deben desplazarse, tanto las máquinas como los vehículos, que el ancho útil de la labor por la cual transiten, será tal que deberá existir un espacio mínimo de 50 centímetros a cada costado del equipo y desde la parte más elevada de la cabina hasta el techo de la labor. Además, se solicita que cada 30 metros como máximo, se dispongan de refugios adecuados y debidamente identificados y señalizados (podrán aplicarse distancias mayores a 30 m, siempre que la sección de las galerías permita espacios mayores a 1 m a cada costado del equipo). En el documento, en su artículo 119, se menciona que condiciones diferentes a las anteriores pueden ser autorizadas por el Sernageomin en casos especiales, donde este tendrá un plazo de 30 días para responder a la solicitud desde la fecha de presentación en la oficina de parte. Finalmente, como recomendación general, se plantea que las vías de tránsito permanezcan expeditas y en buen estado y que todo elemento instalado en ellas debe contar con señalización y distintivos de alta visibilidad.

Tránsito de personas y máquinas

Si bien es un tema abordado en el ámbito de seguridad, es importante mencionar que en general en minería subterránea, a excepción que se llegue a las denominadas casas de cambio, no hay mayor tránsito de peatones. “Normalmente no hay un tránsito peatonal continuo, ya que este se realiza en el frente, en zonas de mantención, hacia las casas de cambios o a las oficinas que se dispongan en el interior de la mina; pero no vas a encontrar gente que salga del subterráneo a pie hacia otros lugares”, explica Barahona.

Considerando ese tipo de movilización mecánica de personas, el Reglamento indica que se evitarán accidentes causados por la posible caída de piedras u otros objetos, mediante el uso de un techo adecuado y que además, deberá disponerse de un jaulero o de los implementos automáticos que lo reemplacen. Estos, deberán contar con dispositivos de seguridad (interruptores de carrera) que eviten la pasada de la jaula más allá del punto terminal de su carrera, tanto inferior como superior.

Además, se prohíbe el tránsito de personas entre carros, subir o bajar de equipos en movimientos o viajar en carros llenos de material (tampoco en sus pisaderas o lugares con riesgo de caídas u otros tipos de accidentes).

Para las personas que trabajen o deban transitar por áreas donde circulen equipos de carguíos y/o transporte, se recomienda lo hagan utilizando distintivos reflectantes de alta visibilidad dispuestos de forma tal que puedan ser visualizados fácilmente por los operadores.

En el caso que dentro de uno de estos lugares exista tráfico compartido entre equipos o vehículos motorizados y peatones, serán estos últimos quienes tengan preferencia, pues si un equipo alcanza a alguna persona, deberá esperar que esta se ubique en un lugar seguro para poder adelantarlo. Lo mismo sucede si, por ejemplo, un vehículo enfrenta a un peatón. Ahí, será el primero quien debe detener su marcha y esperar que el segundo traspase completamente el móvil para ponerse nuevamente en movimiento.

De acuerdo al artículo 122 del Reglamento, esta disposición podrá ser diferente en zonas de operación de los equipos, “donde debe estar prohibido el tránsito de peatones y solo es permitida la permanencia del personal de operación del sector”. Si ello es necesario, el administrador deberá mantener actualizado un procedimiento de trabajo seguro, avisos adecuados en la zona y al personal capacitado.

Ventilación

Otro aspecto a considerar al abordar el tema del tránsito al interior de faenas subterráneas, son las variables relacionadas con la ventilación, y es que el artículo 136 del Reglamento indica que “todo proyecto de ventilación general, previo a su aplicación, deberá ser enviado al Servicio para su aprobación”, el que tendrá un plazo de 30 días para dar respuesta a la solicitud desde la fecha de presentación en la oficina de Parte.

En toda mina subterránea se debe disponer de circuitos de ventilación, ya sea natural o forzado a objeto de mantener un suministro permanente de aire fresco y retorno del aire viciado.

De acuerdo a la reglamentación, en todo lugar de la mina donde acceda personal, el ambiente debe ventilarse por medio de una corriente de aire fresco, de no menos de 3 m³ por minuto, por persona, en cualquier sitio del interior. Dicha corriente será regulada considerando el número de trabajadores, la extensión de las labores, el tipo de maquinaria de combustión interna, las emanaciones naturales de las minas y las secciones de las galerías.

Además, a lo menos trimestralmente, se deberá hacer un aforo de ventilación en las entradas y salidas principales de la mina y semestralmente, un control general de toda esta. Así se busca que las pérdidas no superen al 15 por ciento. Los resultados obtenidos en estos aforos, deben registrarse y quedar disponibles para el Servicio.

El Reglamento minero hace una especificación en su artículo 140 respecto a las minas donde se explote azufre u otro material cuya suspensión de partículas en el aire forme mezclas explosivas. En esos casos, se deben tomar las medidas preventivas pertinentes y necesarias para controlar el riesgo. Dentro de estas, recomienda realizar un muestreo periódico y sistemático del aire en los lugares de trabajo, llevando registros actualizados con los resultados obtenidos, así como también mantener una ventilación eficiente que permita la dilución del polvo en el aire a niveles permisibles y humedecer con agua los lugares de trabajo antes y después de cada tronadura (en los puntos en que se generen emisiones de polvo, deberá disponerse de sistemas colectores). Además, el Reglamento indica que solo se deben usar explosivos aprobados para este tipo de explotación y que todo equipo con motor a combustión que realice actividades dentro de estas minas, debe disponer de una rejilla o malla que evite la proyección de partículas incandescentes al exterior en el tubo de escape.

Es importante resaltar que la ventilación se debe realizar por medios que aseguren la cantidad y calidad necesaria del aire para el personal. Por este motivo, los reglamentos no permiten la ejecución de trabajos en el interior de las minas cuya concentración de oxígeno en el aire, en cuanto a peso, sea inferior a 19,5% y las concentraciones de gases nocivos superiores a los valores máximos permisibles determinados por la legislación. En este punto, el Reglamento en su artículo 144 es claro, indicando que en el caso que las concentraciones ambientales fueran superiores a lo mencionado, “será obligatorio retirar al trabajador del área contaminada hasta que las condiciones ambientales retornen a la normalidad; situación que deberá certificar personal calificado y autorizado”.

Finalmente, los ventiladores, puertas de regulación de caudales, medidores, sistemas de control y otros, deberán estar sujetos a planes de mantenimiento de los que se debe llevar registro. En cuanto a los colectores de polvo, sistemas de ductos y capacitaciones en general, también deben ser sometidos a planes de mantención, a lo menos cada tres meses, así como a controles de eficiencia de sistemas.

Así, la industria minera, apoyada por sus reglamentos de seguridad, busca mejorar constantemente sus parámetros de prevención y el cuidado de sus trabajadores y equipos, ya sea en la superficie de la faena o muchos metros bajo tierra.

 Iluminación
Otro aspecto a considerar en el ámbito de la seguridad de quienes transitan en minas subterráneas es la iluminación, para la cual se utilizan tubos fluorescentes, sin que necesariamente refleje una condición de iluminación natural. Por esto, las luces de los vehículos sí deben estar en óptimas condiciones, tanto las altas como las bajas y las de emergencias.

En cuanto a los peatones, se recomienda que ninguna persona pueda ingresar a la mina sin contar con un sistema de iluminación personal aprobado por la administración para tal objetivo. Si hay casas de cambio, los trajes utilizados deben considerar cintas reflectantes tanto en pecho como en espalda.

Finalmente, cabe mencionar que se debe disponer de alumbrado de emergencia en todos los recintos, accesos, pasillos y vías de escape de la mina subterránea.

Post Author: Fabiola Garcia Sanders