Columna: Múltiples roles del liderazgo para obtener resultados y Cultura de Seguridad

Jorge Schwerter 02 Cristian Moraga TorresEn el artículo anterior comentamos sobre lo que implica hoy liderar empresas y obras, y como se ha vuelto cada vez más desafiante y exigente. Hoy, junto con cumplir las metas presupuestarias y de plazos, debemos generar buenas relaciones con la comunidad y las autoridades, gestionar nuestra reputación corporativa, tener un buen clima laboral, cuidar el medio ambiente y, por supuesto, generar un trabajo seguro y libre de accidentes y enfermedades profesionales. Para gestionar una empresa, debemos buscar permanentemente hacer las cosas bien, solo así lograremos un cumplimiento equilibrado de estos múltiples objetivos. Hacer las cosas bien, también es fundamental para lograr una mejor Cultura de Seguridad.

En rigor, todo lo anterior solo es realizable si es que el gobierno corporativo de la empresa funciona bien. Y es que si no se les da atención a las cambiantes prioridades que requiere enfrentar cada empresa, la probabilidad de fracaso en conseguir el objetivo de ser sustentable es muy grande. En organizaciones medianas y grandes, es el directorio con los gerentes quienes conforman este gobierno corporativo. En empresas chicas, son los mismos socios quienes asumen el rol completo del gobierno de ella. En cada caso, la oportunidad y calidad de las decisiones hoy es un tema crucial.

Es así como,  se espera que los gerentes cumplan una serie de características y cualidades: ser honesto, efectivo, cercano, decisivo, empático, ambicioso, con visión de futuro y pies puestos en la tierra, buen negociador, con gusto por la competencia, inconformista, cumplidor, preocupado por la seguridad, etcétera. Podríamos seguir, pero queda clara la idea… Son tantas las cualidades, que probablemente no existen seres humanos (y gerentes) capaces de cumplir todos los requisitos. Pero también sabemos que es posible gerenciar de buena manera un proyecto y una empresa, y para esto no se necesitan súper poderes.

Algunos resumen lo anterior como “liderazgo”, y nos parece importante aterrizar este concepto, que puede ser muy ambiguo, ya que se ha usado en exceso últimamente. Existe un tipo de liderazgo que se basa en actos heroicos, solitarios, donde una persona es capaz de llevar adelante una empresa y lograr que todos lo sigan gracias a su estrategia y visión. Por nuestra parte, consideramos que debemos entender la gestión y el liderazgo como dos caras de una misma moneda. Un gerente que no lidera es aburrido y desmotiva. A su vez, un líder que no gestiona termina desconectado. Un buen gestor es aquel que integra liderazgo y gestión.

“Debemos entender la gestión y el liderazgo como dos caras de una misma moneda. Un gerente que no lidera es aburrido y desmotiva. A su vez, un líder que no gestiona termina desconectado. Un buen gestor es aquel que integra liderazgo y gestión”.

Llevado a nuestras obras, entendemos que buen gerente, que es parte del gobierno corporativo, es aquel que motiva a sus equipos y que los acompaña en la planificación y también en la ejecución de la obra. Que se reúne para fijar metas y prioridades, y también conoce el lado humano de su equipo. Desde la Seguridad, sabe cuáles son los riesgos teóricos de las actividades y también genera la confianza para que el equipo le muestre cuáles son las situaciones que se viven a diario y que podrían generar accidentes o incidentes.

Hemos encontrado en el trabajo del profesor Henry Mintzberg un modelo que nos ayuda a entender nuestro trabajo de buenos gerentes (gestión y liderazgo) y así poder mejorarlo, incorporando la Cultura de Seguridad, como un elemento más dentro de nuestras tareas.

El modelo (ver dibujo) establece que cuando se nos nombra en una posición, por ejemplo de jefe, tenemos acceso a Información y a ciertas relaciones interpersonales. Luego, podemos tomar decisiones y movilizar acciones en los equipos de trabajo. Así surgen distintos roles que nos permiten ejercer nuestras tareas de buen gerente.

De esta manera, en el plano de la información, esta es utilizada para comunicar y controlar los procesos. En el plano de las Personas, lideramos equipos y también nos conectamos con otros equipos y organizaciones (clientes, proveedores, etc.). Finalmente en el plano de la acción es donde se hacen cosas y negocian otras. Los invitamos a usar este modelo en nuestro actuar en Seguridad. Por ejemplo: ¿qué información de seguridad usan y para qué? ¿Cómo comunican la información de seguridad? ¿Cómo controlan la seguridad en sus obras? ¿Qué entienden ustedes y todos los que ocupan posiciones de responsabilidad en cuanto al rol de liderazgo en seguridad? ¿Qué hacen en seguridad? ¿Qué no están haciendo?, etcétera.

Cuando reflexionamos sobre estas preguntas, vuelve a aparecer el modelo de las Siete Reglas de Oro, como un potente apoyo para ordenar las ideas y el trabajo que se debe hacer para Construir Cultura de Seguridad.

Dentro de los roles de información, debemos conocer y transmitir los riesgos de nuestra operación. Transmitir también que la Seguridad es un valor intransable. Estar atentos por si aparece nueva información sobre peligros que nosotros o los técnicos no conocen. Para esto último, es clave generar ambientes de confianza y trabajadores capacitados para detectar y comunicar situaciones de riesgos

En cuanto a los roles de decisión, estos tienen que ver con definir prioridades, recursos y muchas pequeñas decisiones de todos los días. En Seguridad, qué presupuesto le asignamos y cuánto tiempo dedicamos para mejorar la Cultura de Seguridad generando el contexto necesario, son aspectos en los que nadie puede sustituir a la alta dirección de la empresa.

En los próximos artículos seguiremos explorando cómo la gestión de la seguridad, debe ser parte de una gestión eficiente en cualquier proyecto y cualquier obra.

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Jorge Schwerter Hoffman, gerente general, Excon Construcción 
Cristián Moraga Torres, gerente general Mutual de Seguridad CChC

Post Author: cmineracdt