Chile en entretiempo

Profesor, Pontificia Universidad Católica de Chile
Profesor, Pontificia Universidad Católica de Chile

Chile está en un entretiempo, al igual que su minería. Los principales actores están en el camarín y el público comenta lo que podría venir en el segundo tiempo. Ello significa que aún hay esperanzas para repuntar aunque hay que meter dos o tres goles para poder hacerlo. Nada de fácil. La pregunta es ¿cuánto durará el entretiempo? ¿Hasta que repunte la economía mundial y el precio del cobre? ¿Hasta que se voten las leyes de probidad? ¿Hasta el próximo gobierno?

Difícil de afirmar con certeza cuál de estos factores será el decisivo. Tal vez todos ellos juntos. El tiempo actual es uno de espera, en que el empleo se ha reducido en forma significativa, en que la inversión flaquea fuertemente, en que las señales del sistema son equívocas, y en que la confianza de los chilenos en las personas, en la economía y en la política, está en el suelo.

Este artículo explora algunas de las facetas características de un ciclo de bajo precio del cobre con estas connotaciones políticas.

El precio bajó significativamente respecto a lo que era en 2011 y 2012, pero no comparable a los niveles de los verdaderos ciclos de bajo precio. En estas circunstancias las mineras hicieron lo tradicional, mantener la producción, pero a menor costo, aumentando las leyes de corte y medias para alimentar menos material a las plantas, reduciendo personal y servicios, y eliminando gastos innecesarios. La influencia que las empresas tienen sobre la reducción de costos, sin embargo, no va más allá del 10 a 15% del total de estos. El resto lo hace el mercado mediante la desinflación global de costos de equipos, insumos y servicios. Por último la apreciación del dólar que ocurre en Chile con la baja del precio del cobre, es un autoseguro que reduce los costos en moneda nacional.

Los márgenes de utilidad de las empresas bajaron y, por ende, los impuestos que pagaron. Las mineras de altos costos, en Chile esencialmente solo pequeñas minas, cerraron. Otras, con altos costos, siguen operando porque cerrar es muy caro, en espera del ciclo alto que debiera venir.

La presión política para aumentar el royalty aplacó, al igual que lo hizo durante la crisis asiática. También aplacó la presión por aumentos salariales siendo reemplazada esta por el deseo de estabilidad laboral. Igual, el mayor desempleo en las regiones del norte ya se notó y en 2015 será mucho más patente.

Si bien hay consenso en que se terminó la fiesta, todos esperan que el auge vuelva luego. Está proyectado para fines de este gobierno debido un déficit de oferta más que a un gran crecimiento de la demanda.

Lo más relevante que ocurre en este entretiempo es que no hay señales claras. Tampoco se sabe si la justicia seguirá innovando en la interpretación de las leyes ambientales. El fallo sobre el Tranque El Mauro nos recuerda que no hay delimitación clara entre los deberes del Estado y de la empresa, lo que influenciaría no solo a la opinión pública y a los servicios del Estado sino que la interpretación que la misma justicia chilena le asigna a recursos de protección.

La solución de los problemas que dependen de los asuntos propios de los chilenos requiere claridad en las estrategias y políticas de la sociedad chilena, cuestión que aún parece distante. Es en esto en lo que hay que trabajar.

Post Author: Fabiola Garcia Sanders