Apuntes sobre prácticas y aspectos contractuales en obras subterráneas

Alexandre Gomes Presidente del Comité de túneles y Espacios Subterráneos, entidad coordinada por CDT
Alexandre Gomes
Presidente del Comité de túneles y Espacios Subterráneos, entidad coordinada por CDT

En el día 14 de abril del presente se llevó a cabo en el Club Manquehue el Seminario Internacional: Prácticas y aspectos contractuales en obras subterráneas, organizado por el Comité de Túneles y Espacios Subterráneos (CTES), la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) y el IDIEM de la Universidad de Chile.

En este seminario, destacados expositores nacionales y extranjeros presentaron diversos aspectos y problemáticas relacionadas al asunto, incluyendo explanaciones sobre los métodos más usados internacionalmente, métodos de contratos colaborativos, la experiencia austríaca en gestión de contratos, seguros en obras subterráneas, el uso del RDB (Resolución Dispute Board) para la resolución temprana de conflictos, así como de otras estrategias de resolución de disputas contractuales, entre diversos temas.

Como se sabe, hay un consenso en la industria internacional que las obras subterráneas, debido a las inherentes incertidumbres y variaciones asociadas a las condiciones geotécnicas, requieren de la consideración de aspectos contractuales particulares y específicos. En esta columna, comparto con ustedes algunos apuntes personales que he tomado durante el seminario, en que los expositores analizaron y discutieron, conjuntamente los más de 100 profesionales asistentes al seminario, las actuales prácticas de contratos para proyectos y construcción de obras subterráneas, así como los desafíos que enfrenta la industria en este ámbito. Sin la pretensión de cubrir la amplia gama de aspectos relevantes levantados en esta jornada y tomando además la libertad de también incluir algunas reflexiones propias, he subdividido mis apuntes en 5 diferentes aspectos asociados a la temática de contratos en obras subterráneas.

 Aspectos de ingeniería y proyecto

Se ha destacado que los proyectos de obras subterráneas deben ser tratados como un proceso que requiere de un adecuado balance entre gestión y conocimiento y que no deben ser encarados como una “commodity” que puede ser “comprada” a un precio y plazo pre-estipulado.

Es fundamental para el éxito de un proyecto, que este tenga una adecuada planificación, con la consideración de una Ingeniería de calidad, desarrollada por especialistas y con los recursos y plazos apropiados para su desarrollo.

La cantidad y calidad de las investigaciones geotécnicas a realizar, debe ser acorde con la etapa del desarrollo del proyecto y debe permitir una adecuada caracterización geotécnica del medio donde la obra será construida, además de permitir la identificación y evaluación de los riesgos geotécnicos y la generación de un sólido y comprensivo pronóstico y diagnostico geológico-geotécnico.

El objetivo de las investigaciones geotécnicas es el de generar un diagnostico geológico-geotécnico o “modelo geotécnico” de carácter referencial, que represente el mejor acercamiento a las reales condiciones y comportamiento del terreno para efectos del diseño y construcción de las obras. Esta información debe ser transparentada por el mandante a los contratistas proponentes, debiendo ésta ser entendida como información de carácter referencial para la preparación de la ofertas de los contratistas de construcción.

Teniendo en cuenta las incertidumbres geológico-geotécnicas asociadas a este tipo de obra, el proyecto debe entregar una estimación de los riesgos (o incertidumbres) y de las posibles variaciones en las condiciones geotécnicas o situaciones no previstas.

El proyecto de ingeniera debe evitar soluciones generalistas y siempre contemplar la provisión de soluciones típicas y/o complementarias, además de las medidas auxiliares de construcción, necesarias para permitir el desarrollo de las obras en las condiciones geotecnias específicas de la obra, así como en el caso de eventuales condiciones especiales identificadas en la matriz de riesgo geotécnico.

Particularmente, los métodos de excavación y soporte deben estar bien desarrollados por la ingeniería para efectos de la estimación de costos y plazos, considerando en forma explícita los dos aspectos que mayormente los afectan, es decir: a) el largo de avance y secuencia de excavación y; b) el tipo y cantidad de soporte a instalar.

Se identifica en la industria una tendencia hacia el desarrollo de proyectos “fast-track” sin un adecuado desarrollo del proyecto y de la campaña de investigación geológica, lo que ultima instancia termina generando deficiencias técnicas e insuficiencia de información, lo que afecta negativamente el desarrollo y el costo final del proyecto como un todo.

Se observa que los conflictos contractuales en obras subterráneas son derivados principalmente de los seguientes aspectos:

- La selección inadecuada del contratista de obra.
– La insuficiente información geológico-geotécnica.
– La calidad de los estudios previos de ingeniería.
– La incapacidad de los actores involucrados de resolver oportunamente sus diferencias con las herramientas y mecanismos establecidos en el contrato.

Métodos de contratación y seguros

Se nota que la experiencia internacional demuestra que la definición de la estratégia de adjudicación y ejecución de un proyecto es una decisión que afecta fuertemente los resultados del mismo.

Existen múltiples modelos contractuales aplicados mundialmente, variando desde normativas nacionales especificas (ej. norma austriacas, noruegas, suizas, etc.), hasta otras de carácter más internacional, tal como son las FIDIC, de la Federación Internacional de Ingenieros consultores, además de guías específicamente orientadas a las obras subterráneas, como son las publicadas por el grupo de trabajo WG3 de la Asociación Internacional de Túneles (ITA-AATES)

De la misma forma, para el desarrollo de la gestión del riesgo, que es un importante aspecto de los contratos, existen también varias metodologías, tal como comentadas en mi columna en las ediciones 9 y 10 de Revista Construcción Minera. Como ejemplo referencial, se pueden citar las publicaciones de la Asociación Internacional de Seguros de Túneles (IMIA, 2006), entre otras.

Más allá de la definición del modelo contractual a utilizar, parte importante del desafío enfrentado por los Mandantes en el desarrollo de los proyectos de obras subterráneas, está relacionado a la misma implementación del modelo contractual en obra, en proyectos que son muchas veces muy complejos e involucran una grande cantidad de actores e interfaces.

En general, se estima que los aspectos técnicos de diseño y construcción de obras subterráneas están avanzados, pero que aún falta mucho por avanzar en el ámbito de la gestión contractual de esto tipo de proyectos.

Dado que el costo y el plazo asociado a las obras subterráneas es relativo a la efectiva distribución de los diferentes tipos de clases de excavación y soporte a lo largo del túnel (para los cuales si se comprometen plazos y costos), los conceptos de suma alzada o “lump-sum” no corresponden a la mejor alternativa para los proyectos de obras subterráneas, al generar un aumento sustancial de los costos relacionado con la transferencia de los riesgos y variaciones geotécnicas a los contratistas de obra.

El mandante es siempre el “dueño” del terreno y, por lo tanto, debe hacerse responsable de los riesgos geológicos, mientras que el contratista, debe hacerse responsable por la adecuada ejecución de la obra, para las condiciones preestablecidas en el contrato (clases de excavación típicas y especiales).

En algunos países, como Austria, está prohibido por ley el uso sumas alzadas y la imposición de plazos rígidos (no asociados a la real distribución de clases de excavación y soporte) para los proyectos de obras subterráneas.

Para cada método y secuencia de excavación y soporte, diseñada para cada situación geotécnica específica, tal prevista en proyecto, cabe al contratista estimar y considerar en su oferta plazos (rendimientos) y costos asociados, los cuales pasan a ser su compromiso contractual de desempeño.

En términos de aspectos técnicos y contractuales, además de la importancia de la consideración de adecuados modelos de contratos, es igualmente importante la aplicación de criterios de contratación que privilegien las mejoras ofertas técnico-económicas y que no se orienten a la oferta “inicial” más económica (que en la mayor parte de los casos, no corresponde al costo final efectivo de la obra).

De esta manera, los criterios de adjudicación basados en filtros técnicos mínimos de pre-calificación de contratistas, seguido de la adjudicación a la oferta más económica, no garantiza la adjudicación al contratista con mejor oferta técnico-económica y generalmente tiene como consecuencia – en términos “prácticos” – la selección del contratista comercialmente más audaz, lo que eleva fuertemente el riesgo de adjudicación a ofertas de baja confiabilidad y con fuerte componente especulativo. Esta situación, en última instancia, resulta finalmente en la promoción de una relación hostil entre las partes, donde el contratista pasa a buscar oportunidades de hacer reclamos como forma de compensación a las adversas condiciones iniciales del contrato firmado, en vez de enfocarse en el mejor desarrollo técnico de la obra. Este tipo de situación se ve aún más evidente en condiciones de mercado con pocos proyectos y alta competencia entre las empresas.

Respecto del punto anterior, no está demás reiterar que esta situación se aplica tanto para el caso de la contratación de contratistas de obra, como para la contratación de servicios de ingeniería en general, así como son el caso de las consultorías necesarias para el desarrollo de las diversas etapas de ingeniería.

Es importante potenciar el compromiso y la “asociación” entre las partes con una justa distribución de pérdidas y ganancias, de modo a establecer un círculo virtuoso, donde ambas partes trabajen para el beneficio del proyecto. Para esto, la experiencia internacional ha identificado positivamente el uso de métodos de incentivo y contractos colaborativos, donde los contratistas pueden proponer mejoras a los proyectos, compartiendo con el mandante los beneficios logrados.

Col Gomes

Desarrollo de la obra y resolución de disputas

Dado que los proyectos de obras subterráneas presentan un carácter de prototipo, basado en un pronóstico geotécnico de carácter probabilístico, la etapa de ingeniería solo termina definitivamente en terreno, luego de conocidas las efectivas condiciones geotécnicas y el comportamiento del macizo y de los elementos de soporte.

Por lo anterior, el desarrollo de obras subterráneas, principalmente las de gran envergadura, deben contar con la presencia de personal calificado en terreno, tanto por la parte del contratista, como por la del mandante y de los consultores de ingeniería involucrados.

Se recomienda la presencia de un ingeniero geotécnico independiente para la realizar la caracterización del macizo y definición del soporte a instalar en cada avance.

Es importante contar con un sistema de monitoreo geotécnico (método observacional), así como de registros y actualización del modelo geotécnico, de modo de lograr optimizaciones, validar las hipótesis de diseño y resolver conflictos técnicos mediante el uso de juicios de ingeniería expertos.

Para mitigar conflictos y complicaciones, es muy importante el plan de gestión de riesgos acordado durante la etapa de negociación del contrato, el que debe ser implementado adecuadamente durante la obra, tanto por el contratista como por el mandante.

De modo de garantizar la calidad de la obra, la gestión integral de los procesos y evitar que el proyecto se transforme en un balcón de negocios basado en la gestión de subcontratos, es recomendable restringir las subcontrataciones y tercerizaciones por parte del contratista, limitándolas a un cierto porcentaje del volumen de la obra y/o a trabajos de carácter especial.

El DRB (dispute resolution board) es una alternativa válida para la resolución temprana de conflictos, pero se observa que éste enfrenta en Chile resistencias de carácter cultural, dado que éste presupone discutir abiertamente los problemas y dificultades enfrentadas durante la ejecución de la obra, generando el temor del cliente que las problemáticas relativas al desarrollo de las labores sean sobrevaloradas y sobreestimadas.

Influencias externas (políticas, ambientales, etc.)

La injerencia de entes políticos y/o no-técnicos en el desarrollo de proyectos, así como la inexistencia o existencia de leyes inadecuadas para las obras de naturaleza subterránea, pueden contribuir fuertemente a la generación de condiciones inadecuadas para el desarrollo de los proyectos. Entre los inconvenientes, se podrían citar, por ejemplo, la imposición de plazos insuficientes para el desarrollo de estudios e investigaciones, poca flexibilidad institucional, equívocos en la concepción del proyecto y en los criterios utilizados para su desarrollo e implementación, entre otros que afectan mayormente el costo-beneficio final del proyecto.

Aspectos culturales y de organización

Más allá de los aspectos formales y contractuales, se identifica que los aspectos culturales juegan un rol fundamental en el desarrollo de los proyectos de ingeniería.

Se observa que la presencia de contratistas comprometidos con el país y con la industria local, generando vínculos y compromisos de más largo plazo. Son aspectos que aumentan en forma importante la confiabilidad de las ofertas y la mantención de una buena relación entre el mandante y el contratista, facilitando a la resolución de conflictos.

Muchos conflictos son derivados de deficiencias en el ámbito técnico-administrativo del mandante, incluyendo su poder de decisión, la calificación y capacitación de su personal, así como el nivel insuficiente de empoderamiento de los gestores que representan el mandante durante la ejecución de la obra.

Se observa que muchas veces el mandante impone mucho control sobre la obra, sin entregar, en contrapartida, el correspondiente grado de capacidad, proactividad y toma de decisión.

En el desarrollo de los proyectos, se observan diferencias entre la teoría y la efectiva práctica aplicada a los procesos técnicos y administrativos. Hay que evitar la burocratización de los procesos, evitando que papeles y procedimientos formales (muchas veces inflexibles e ineficientes) se transformen en un objetivo en sí mismo y que sean en última instancia contraproducentes al eficiente desarrollo de las labores.

A pesar de que se conocen los mecanismos y métodos para evitar conflictos, se nota que en la práctica no siempre se logra la resolución oportuna de ellos debido a cuestiones de orden cultural (dificultad en discutir abiertamente los problemas y diferencias).

Se comenta que sería muy positivo que la industria discutiera en forma más transparente los resultados de las experiencias obtenidas de los proyectos ya ejecutados.

Finalmente, queda naturalmente la pregunta sobre ¿cómo podemos avanzar en esta materia? Sin duda, eventos como este organizado por CTES-Chile colaboran con el objetivo al aumentar la consciencia y conocimiento de los profesionales involucrados, generando una mesa neutral de discusión y reflexión para la industria. Asimismo, es obvio que la evolución de las prácticas contractuales en obras subterráneas en nuestro país y región será un proceso largo y gradual, el cual requerirá acciones en múltiples frentes e instancias, abarcando desde el ámbito político, administrativo, legal, ambiental, organizacional y cultural.

La intención de CTES-Chile es seguir ayudando en este proceso, como parte de su misión de compartir el conocimiento y la información, promocionar el desarrollo técnico y difundir buenas prácticas en los proyectos de túneles.

“Glück Auf”* a todos!

(*) El término corresponde al histórico saludo de los mineros alemanes, que en traducción libre, significa algo como “Buena Suerte”, expresando la esperanza de que se encuentre mineral en la jornada de trabajo.  Actualmente, también es utilizado como saludo por los “modernos tuneleros” y se ha incorporado al lenguaje cuotidiano de algunas regiones de habla germánica.

Post Author: Fabiola Garcia Sanders